Los vecinos de los pueblos del Bajo Aragón ya pueden hacer uso de las 162 composteras que el ente comarcal ha instalado bajo una inversión que supera los 600.000 euros. Se trata de un servicio que supone «un gran avance para el cuidado del medioambiente», y con el que se quiere conseguir reducir en un 30% la generación de residuos orgánicos. Además, con el servicio también se quiere rebajar el impuesto de basuras a pagar por los ayuntamientos y, por ende, los ciudadanos.
El servicio está disponible en todos los pueblos del Bajo Aragón, menos Alcañiz, que tiene su propio sistema de uso de residuos al superar los 5.000 habitantes. La Comarca ya había instalado composteras en ocho municipios y ahora ha completado el listado con una segunda fase en la que se han sumado los pueblos restantes: Berge, Torrevelilla, Seno, Los Olmos, Calanda, Castelserás, La Codoñera, Belmonte de San José, Torrecilla de Alcañiz, Las Parras de Castellote, La Mata de los Olmos y Foz Calanda y Valdealgorfa.
«Los resultados, hasta el momento, están siendo positivos en los municipios que ya tenían composteras. Se ha conseguido reducir la fracción orgánica. Esperamos que el servicio continúe funcionando con éxito en las últimas localidades añadidas», explica Reyes Gimeno, alcaldesa de Valdealgorfa y consejera de Medio Ambiente del Bajo Aragón.
Para hacer buen uso de las conserveras, los vecinos pueden depositar en ellas todo tipo de materia orgánica, con restos de comida que van desde, por ejemplo, fruta, cáscaras de huevos o peladuras de patatas. También se pueden tirar restos de jardinería como hojas o ramas de flores secas, e incluso los posos de café. Además, los vecinos igualmente pueden dejar papel de cocina o servilletas manchadas con restos de cocina o aceite. Si está manchado de otros productos (productos de limpieza, pinturas…) se deberá depositar en el contenedor de fracción resto.
Por el contrario, no se pueden tirar restos de poda, ni tampoco otros desechos como las cápsulas de café, ya que suelen ser de plástico o aluminio. Además, cabe remarcar que los residuos se deben depositar sin bolsa.
Durante todos estos meses, la Comarca del Bajo Aragón ha ido visitando las diferentes localidades para ofrecer formación sobre las composteras a los vecinos con diferentes campañas de concienciación ambiental.
Ahora, con el servicio ya en marcha, se ha contratado a personal que se encargará del tratamiento oportuno de volteos y control del compost generado. Una vez finalizado este proceso, son los mismos vecinos quienes se verán beneficiados, ya que podrán hacer uso del compost generado para jardines, huertos, macetas, o el campo. El personal encargado realiza una criba, y una vez tiene el visto bueno, el material ya puede ser empleado para darle esa segunda vida. «Es un avance tremendo para nuestros municipios y la aportación que hacemos al medioambiente. Estuve en Alcorisa, y el flujo de gente a las composteras era constante. Agradezco que los vecinos se estén involucrando», añade Gimeno.
Además, desde la Comarca insisten en que el beneficio también será económico. «Pagamos según los residuos que generamos. Toda la materia orgánica que se queda en la compostera, no va al vertedero, y por consecuencia, no paga impuestos», puntualiza la consejera. Tampoco se descarta ampliar a una tercera fase en la que se añadirían más composteras.







No tenemos servicios médicos, pero hay 600.000 euros para hacer compost. Definitivamente hemos perdido el rumbo, nos merecemos el declive del país…
No me quiero imaginar cuándo todo empieze a fermentar. La de germenes y avispas coronando el pastel y ratas .Tengo uno cerquita de casa, pero no os preocupeis abra vídeos.
No lo entiendo.
Nos va a salir el kg. de compost a precio de jamón de pata negra.
Una gran iniciativa de la Comarca. Hay que recordar que el vaso del vertedero comarcal se encuentra saturado, por una mala gestión en origen, y hay que buscar otros emplazamientos. Yo llevo dos años compostando mi basura orgánica para el huerto y he reducido mis residuos a una bolsa semanal, un tercio de lo que generaba. Es una pena que los residuos no se seleccionen en origen, se reduciría muchísimo el volumen de la basura.
Hay un gran desconocimiento con el compostaje, se piensa que es basura y es un gran tesoro que nos puede ayudar a regenerar nuestros suelos.
Además podemos reducir el volumen que mandamos a reciclar y al no separarlo en origen lo mandamos contaminado. El compost no huele si se hace correctamente. Sería conveniente formar a voluntarios y poner a alguien como responsable para comprobar esa gestión y manipulación de esos residuos orgánicos.