Los caspolinos José Manuel Bel y Domingo Sipiera todavía recuerdan con cariño el primer toro de fuego que se pusieron en las costillas una noche de fiestas. Los dos son miembros de la peña La Oficina, la encargada durante las patronales de organizar los toros de fuego por las noches, uno de los actos a los que suele acudir más gente, y este año todavía va a ser más especial.
El grupo de amigos cumple 35 años con los toros de fuego y, por ejemplo, en el caso de José Manuel Bel el primer toro que sacó tenía 19 años. Antes de ellos, eran dos las peñas, ‘La Amistad’ y ‘Tracatra’ las que se encargaban de ello hasta que les tomaron en relevo. «Fuimos al Ayuntamiento a preguntar si nos dejaban sacar algún toro. La concejal de festejos de aquel tiempo, Roza Maza, nos dijo ¿Os atreveréis con todo? y desde entonces ya no hemos parado», recuerdo. Algo similar le ocurrió a Domingo, que con solo 17 años ya tenía a las espaldas su primer toro. «Me incorporé más tarde y ahora se cumplirán 30 años desde que lo sacó».
Todo ha ido cambiado, al igual que lo han hecho los toros de fuego y la forma en la que se organizaban para sacarlos, de hecho, cuentan que la gente no conocía tanto el peligro que había ni estaba tan preparada cómo lo está ahora, algo que ahora ya no sucede. «Ahora el que está en el espectáculo sabe qué es lo que va a ver antes de empezar con el toro de fuego y donde se mete», reflexiona.
Siguen firmes en La Oficina y con el objetivo de mantener esta tradición en su pueblo, que en Aragón «se ha ido perdiendo» por el cambio de normativa en 2022 y la falta de relevo generacional e intentan enseñar lo que han ido aprendiendo con el tiempo. Se va intentando». «Detrás hay mucho trabajo y estamos involucrados siempre la peña entera, entre unos 15 o 20. No solo es sacarlo, sino que hay que prepararlo y dar los cohetes de aviso por las calles para que la gente sepa por donde es aquella noche el recorrido o apagar las luces».
El recorrido está marcado, pero las salidas se suelen modificar para que disfruten, aunque «la seguridad de la gente es lo primordial». Cada día se sacan dos mansos y cinco toros con borrachos. Son siete las personas que se encargan de llevarlos y cuatro las que se dedican al montaje, tres de las luces y otras dos de comodín por si se tienen que sacar los toros de otro sitio. Después otra persona que es la encargada de coordinar todo, que es David Comech. Para comunicarse lo han probado «de todo» y lo que más les funciona son los teléfonos móviles. «Probablemente, la gente que nos ve piensa que es frenético, pero al llevar tanto tiempo haciéndolo ya no lo es".
Para conmemorar estos 35 años La Oficina ha organizado para las patronales su propia fiesta para celebrarlo en el Bar Mi Café. Además, como cada año, organizarán los toros durante las noches de fiesta y el sábado pasado ya participaron en los chiquitoros destinados para los más pequeños.
25 aniversario del Mi Caffé por todo lo alto y con novedades
El que también está de celebración durante estas patronales es el Bar Mi Caffé, que cumple 25 años desde su apertura. Son uno de los locales más colaboradores de las patronales. «Los inicios fueron duros, pero con 25 años de edad se cogen con más fuerza», ríe Moisés Poblador, dueño del bar.
Estas fiestas, y como novedad, después de los toros organizarán una especie de fiesta en la calle Mayor. «Nosotros les dejamos el equipo y se puede poner gente del pueblo a poner música», explica. Por el momento, ya está confirmado a Matú Rock el día 13 con música indie - pop- rock y el 14 a Gaski, un joven djs caspolino y el 15 Dj Gallo. «El resto de días si no se ofrece ninguno más pondremos música nosotros, pero tres noches ya están cubiertas». Mi Caffé también será sede de la fiesta de celebración del 35 aniversario de la peña La Oficina y del suyo propio con el dj Oliva el día 10.








