El Instituto para la Transición Justa se muestra «optimista» ante el desarrollo de la reconversión minera en el territorio, aunque este continúe siendo un proceso «complejo y de gran carga administrativa». Desde 2019 hasta ahora, el organismo ya ha otorgado subvenciones a 62 empresas de la provincia de Teruel con más de 20 millones de euros de inversión y con las que se tiene «el compromiso» de crear 450 empleos a largo plazo. Además, a ello también se deben sumar los más de 40 proyectos municipales, «generadores de empleo» y en los que ya se han invertido 22 millones, así como el núdo Mudéjar de Andorra adjudicado a Endesa, con una inversión que superará los 1.700 millones. El ITJ prevé que la suma de estos tres instrumentos suponga la creación de más de 1.000 empleos en la zona, un número «importante» frente a los 530 puestos de trabajo que desaparecieron con el cierre de las minas y la Central Térmica andorrana.
Este es el balance que hizo este jueves Laura Martín, directora del ITJ, en Híjar, donde se llevó a cabo una nueva jornada informativa en la que participaron 27 empresas de la zona y se dio a conocer la evolución del proceso. «No queremos que ninguna empresa que está poniendo su proyecto en marcha se quede sin ayuda. Tenemos que ser garantistas. Queremos que conozcan bien el procedimiento para que todo este dinero que estamos invirtiendo sea pagado al final. Y por eso se organizan eventos como este», puntualizó Martín.
En el proceso participativo arrancado en 2019 por el ITJ se presentaron casi 200 propuestas de todo tipo para recibir las convocatorias de ayudas que se han ido promoviendo. De estas, especificó Martín, solo el 8% se han abandonado. De ahí la importancia de dar soluciones y asesoramiento antes de que los solicitantes concurran en errores, por ejemplo, de tipo administrativo.

Además, durante todo este tiempo el instituto también ha podido constatar que las ayudas de Aragón poseen una tasa de supervivencia mayor que otras promovidas en otras comunidades autónomas, lo que se traduce en que los proyectos aragoneses que la solicitan son mucho más estables. «Hemos encontrado diferentes vías de financiación para todas las que sí han sido viables. Y esto tiene que ver con la capacidad que tiene esta zona de desarrollo empresarial, con las empresas que hay, y que también hay innovación de parte de los ayuntamientos o entidades sociales. De todo ese menú que habíamos recibido desde el Instituto para la Transición Justa con proyectos de futuro para el territorio, muchos de ellos estén ya en marcha», añadió Martín, quien a su vez recordó que estas cifras aumentarán en apenas cinco meses porque el ITJ ya está evaluando otras dos nuevas líneas de ayudas.
Empresas ya en marcha
Un ejemplo de estos proyectos empresariales es el de la recientemente implementada JV20 Forest de Andorra que ya ha puesto en marcha el aserradero para poder empezar este mes de julio con la operativa de CLT, todo ello bajo una inversión que alcanza los 30 millones. De momento cuenta con 22 trabajadores y el objetivo es llegar a las 45 este año. Acaban de conseguir 3 millones de fondos de Transición Justa que esperan cobrar pronto y que podrán ayudarles a seguir creciendo hasta su objetivo de 100 trabajadores. «Podríamos lograrlo si conseguimos poner las dos plantas a pleno rendimiento, el aserradero al menos a dos turnos y el CLT a tres. Creemos que es factible en un plazo de 4-5 años», explicó el director general de la empresa, Sebastián Barajas.
A ellas también se unen otras como la planta de fertilizantes Forgasa de Ariño, con tres años de trayectoria y una inversión de 45 millones de euros. Mantienen a 33 personas trabajando, de los cuales un tercio provienen de la antigua actividad minera, y actualmente se encuentran en construcción de una segunda fase para la fabricación de fertilizantes líquidos con la que se incorporarán más trabajadores. El ITJ les ha concedido 2,5 millones, aunque tampoco han recibido la cuantía todavía. «Hemos podido dar continuidad a la actividad tradicional de SAMCA para así seguir presentes y respetar el compromiso social con esta zona. Tenemos continuidad», afirmó José Ramón Hernando, de SAMCA y responsable técnico de la puesta en marcha de esta planta.
Otro ejemplo que ya está generando empleo es la empresa catalana de reciclaje Thermowaste y su centro de investigación también en Ariño, con 6 trabajadores a día de hoy. La inversión que están llevando a cabo ronda los 15 millones de euros, y tienen unas ayudas aprobadas de 700.000 euros, que tampoco han recibido todavía en su totalidad. Prevén contratar a otros 70 profesionales cuando obtengan una licencia del INAGA pendiente desde enero. «La máquina está funcionando bien, pero no podemos hacer pruebas de más volumen hasta que tengamos la licencia, algo que es probable que no llegue hasta septiembre. Es algo que va a dar puestos de trabajo, y por eso ya nos hemos puesto en contacto con todos los municipios de la región para ese proceso de selección, que creemos que nos costará», explicó Óscar Rivas, presidente de Thermowaste.
Avances del nudo Mudéjar
La directora del ITJ destacó las potencialidades de todas las empresas y el territorio, revelando que «la zona tiene una capacidad de tracción que ni siquiera habíamos visibilizado que pudiera tener». En ello, dijo, juegan un papel importante proyectos como el nudo Mudéjar, un gran proyecto renovable que «está avanzado», pero que requiere de una tramitación administrativa sobre todo por la parte ambiental que «esperemos que en breve concluya». «Es un proyecto que por su dimensión, nunca se ha planteado en una única autorización administrativa ambiental. También estamos innovando en eso. Y es importante, porque si se hubiesen gestionado los diferentes parques con diferentes autorizaciones ambientales, no tendríamos el efecto del impacto en el territorio en su conjunto», explicó Martín.
Concretamente, se prevé que en las próximas semanas el proyecto renovable tenga la autorización ambiental del Gobierno de Aragón, para que después se pase a la tramitación ambiental estatal, una parte «en la que se intentará tardar lo menos posibles, aunque sin dejar de ser ágiles y garantistas del medio ambiente». «En 6 seis años tiene que estar todo en marcha, y por eso estamos colaborando todos para que salga lo antes posible. Endesa ha depositado 220 millones en avales, y si no hace las cosas en los tiempos finales perdería el acceso al nudo. No contemplo que en ningún caso eso pudiera suceder», puntualizó la directora.
El Proyecto Catalina es «positivo»
Martín también valoró positivamente otros proyectos de la zona como la planta Catalina, que prevé generar hidrógeno verde desde Andorra y que en su día también había optado a quedarse con los MW del nudo Mudéjar. «Es otro proyecto que también está avanzado, lo presentaron el otro día a audiencia. Es interesante entender que sus promotores han encontrado un encaje para seguir desarrollándolo sin ese acceso a red que ellos no habían obtenido. Pensábamos que iba a haber muchas oportunidades, pero entre las ayudas que damos, el nudo y proyectos adicionales como este…va a haber muchas más», concluyó.







