La crisis del agua potable continúa en cinco localidades de dos comarcas. Se trata de Valdealgorfa y La Codoñera en el Bajo Aragón y que captan del embalse Calanda; y de Castelnou, Samper de Calanda y La Puebla de Híjar en el Bajo Martín que se abastecen de Cueva Foradada. Esta situación afecta a más de 2.600 personas. En Valdealgorfa y La Codoñera se decretó la no potabilidad del agua el pasado 2 de diciembre y, desde el jueves 5, los Bomberos de la DPT acuden cada mañana a rellenar las botellas y garrafas que llevan los vecinos. Este servicio continuará, al menos, hasta este viernes 13 de diciembre pero si es necesario se volverá a solicitar. Las restricciones en el consumo humano incluyen preparación de alimentos, cocinado y lavado de dientes. Se decretaron desde Sanidad al detectarse en los análisis un índice más elevado de trihalometanos, que se producen como reacción del contacto del cloro con la materia orgánica.
En Valdealgorfa instan a aguardar a nuevos resultados que podrían conocerse a lo largo de la jornada, ya que realizaron nuevas analíticas el miércoles después de haber llevado a cabo algunas acciones el fin de semana. En concreto, se renovó el agua de los 10,6 kilómetros de tuberías, se aisló la red y se limpió el depósito nuevo. Se volvió a llenar, a bombear agua y a analizar de nuevo y siguen a la espera de conocer el resultado que devuelva la potabilidad.
Cien días de crisis en el Bajo Martín y desconfianza vecinal
En el Bajo Martín superan los tres meses con problemas en la potabilidad del agua y, según los últimos análisis de Sanidad, no es apta en Castelnou y en Samper. Tampoco en La Puebla de Híjar donde, aunque no se dispone de los últimos resultados, el ayuntamiento efectuó este jueves la octava entrega de garrafas de agua. En Urrea de Gaén la mañana de este jueves también se procedió a otro reparto, aunque los resultados últimos de la tarde fueron favorables en la localidad. No obstante, son los ayuntamientos los que comunican a la población la gestión de las restricciones. La inestabilidad despierta desconfianza entre el vecindario. «Un día es apta y a los dos días vuelve a no serlo… No nos podemos fiar, pero llevamos 100 días así y quieren que venga gente a vivir a los pueblos», denuncia Encarna Clavería, vecina de Albalate, localidad que anunció el levantamiento de las restricciones desde este jueves 12 después de haber obtenido el resultado favorable. «Desde el día 3 no han repartido más agua en el pueblo y con eso tienes que beber, lavar verdura y cocinar… Hay gente que no se puede permitir comprar y el recibo lo siguen cobrando», lamenta. Desde que empezó la crisis, DGA envía a través del 112 garrafas para todos los pueblos que se recepcionan en Samper.
Los problemas con el agua potable han llegado a afectar a más de 8.500 personas en los últimos tres meses, con un total de 14 poblaciones afectadas por restricciones en el consumo.










La gente no sólo desconfiamos por el 4° mes con esta montaña rusa en la que nos encontramos. Desconfiamos desde el principio por la falta de trasparencia e información. Porque como si eruditos en química, en medicina y en leyes fuésemos todos los ciudadanos. ‘Algunos’ nos remitieron al RD 3/2023, incumpliendo ellos la parte correspondiente a su cometido y cargo, sin colocar (salvo solicitud y presiones) las analíticas, que son públicas y deberían de ser bien visibles y accesibles. Poniendo APTO o NO APTO sin explicar los usos de ese agua (vuelta a que vayas al RD Real Decreto) sin explicar o pedir explicar a entendidos, al ciudadano (ellos sabían y saben) por qué no debe tomarse ese agua cuando no es apta y los posibles daños a la salud a medio o aunque sea a largo plazo. Sesgando la información a sabiendas de que todo el mundo no sabe buscar información en un móvil, mirar la APP de sus aytos, oír un bando por estar trabajando o estudiando fuera y volver en fin de semana… Teniendo más de un laboratorio de análisis diferente, incluso analizando el mismo laboratorio, colocar los datos de diferente forma en un pueblo u otro, dejando de poner, desde hace ya varios análisis el control de turbidez. Omitir información, es otro modo de mentir. Y aún hemos de oír que están haciendo todo lo posible. Definitivamente en obviar la información al ciudadano hasta ‘perder el oremus’, sí. Y en el resto, cerca del mes 4, hasta ahí podían llegar, a no hacer lo posible y lo imposible. Eso sí, un 10 en tirar balones fuera, lanzamiento de patata caliente y de marcarse un ‘Islero’ acusando a otros, hasta de la muerte de Manolete, aunque les vaya en el sueldo, pues supongo, nadie les puso una pistola en el pecho para llegar al lugar en el que están. Sí antes, hubo gobernando otros, también de su partido y con otro siempre en minoría. Pero ahora, están ustedes Sres del PSOE, también muy cerca el PP, tibio y sumiso, como un Don Tancredo que decía alguien hace poco, en buena definición. Y GANAR IU que con sus mimbres poca cosa pueden hacer. Aunque podrían. Y esa gente tan desconfiada ya, a la que menta el artículo, con la voz apagada, los brazos abajo y protestando ‘na y menos’, ya serán compensados con ágapes y fiestorros, que eso mata todas las penas y hacer olvidar o perder la memoria próxima. Apañados vamos en pleno cuarto del S XXI
DGA .
Esto es una charlotada de mucha categoría. Con actores muy malos y poca gracia.
Falta Híjar en la lista. Es inaudito que no se grite a los cuatro vientos cada una de las analíticas. hay que avisar al ciudadano, es el derecho a nuestra salud y su deber según el RD 3/2023. No que hayamos de mendigar la información o mantenernos en ese limbo que los alcaldes y la Comarca han creado.