Habla con tanta pasión de su trabajo que resulta complicado pensar que ni ella misma sabía que ese iba a ser su camino. Águeda Félez (Alcorisa, 1992) sabía que quería hacer Bellas Artes pero poco más. «A partir de ahí, ya veríamos», sonríe. Nació rodeada de todo tipo de herramientas y creció en el taller de escultura de su padre, por lo que el arte le ha acompañado siempre. «Todos en casa hemos pasado muchas horas en el taller echando una mano pintando, barnizando, con el pan de oro para las restauraciones de peanas de Semana Santa o posando de modelos para alguna escultura», ríe. «Para nosotros ha sido algo natural y en casa nunca nos han cortado la creatividad, más bien al contrario», añade.
Estudió el Bachillerato de Artes en el IES Bajo Aragón de Alcañiz y la carrera de Bellas Artes en Teruel. Diferentes experiencias, muchas de ellas de voluntariado y alguna en países como Brasil, le llevaron enseguida a tomar la senda de la Arteterapia. «Mi madre es enfermera y creo que lo que hago al final es una mezcla de ambos, de lo que he visto en casa», señala.
La Arteterapia irá sonando cada vez más en el territorio porque Águeda se ha instalado en Alcañiz, en el Centro de Emprendedores ubicado junto al instituto. Todavía está redecorando el despacho recién abierto hace apenas un mes aunque lleva prestando el servicio desde el año pasado. Ella se centra en terapia con niños, una labor que ya realizó en Valencia en centros de menores. Como ella explica en su web, se trata de conseguir que «puedan transformarse en adultos íntegros y que lleguen a hacer cosas enormes por ellos y la sociedad». La Arteterapia «puede parecer una novedad pero no lo es, dibujar y pintar es innato del ser humano y el arte tiene ese poder de sanar. Detrás de un cuadro hay un pintor que ha pasado por todo un proceso emocional o detrás de una fotografía, un fotógrafo que ha salido a tomar imágenes porque ha sentido esa necesidad y ha regresado renovado», reflexiona. «Quiero que la gente vea que la Arteterapia es de todos, que no pertenece a una élite y la falta de recursos no debe ser un inconveniente, al contrario», comenta.
Su primer trabajo en Alcañiz y que todavía realiza es con la Asociación Las Cañas. Ahí realiza sesiones grupales y algunas individuales con personas adultas y con diversidad funcional. «Todo influye, también los materiales que empleamos según el tipo de personalidad ya sea acuarelas, barro, rotulador… Entre los niños salen a la luz problemas que pueden tener en casa y que a lo mejor ni ellos ni sus padres han detectado y se ven simplemente en cómo dibujan a su familia y en qué partes del folio colocan a cada uno, por ejemplo», explica. Salen los motivos de una ansiedad, de nerviosismo, de un fracaso escolar, de trastornos en el sueño o la conducta y problemas derivados de otros conflictos domésticos muy graves. «Todo tiene un porqué detrás», señala.
Emprendió en plena pandemia y el confinamiento dice que se ha notado entre quienes llaman a su puerta. «Se nota y creo que se seguirá notando, por eso me gustaría que se derribase ese tabú que todavía existe de que acudir a terapia es malo o raro», dice y apunta: «En el confinamiento también se ha solucionado algún problema, a veces el niño sólo necesita de más atención por parte de sus padres».
Un proyecto de vida en el territorio
Ella tenía claro que quería regresar. Por un lado, para ofrecer un servicio que apenas está extendido en la zona y evitar desplazamientos a Zaragoza o más lejos. Por otro, porque «la tierra es la tierra y la casa tira». Se estableció con su pareja «natural de Soria» y pensaron que Alcañiz era el sitio perfecto desde donde llegar a más gente. «No me fijé fecha de vuelta pero sí tenía claro que lo haría y se nos presentó la ocasión estando en Valencia. Somos muy pocos los que hemos emprendido aquí porque realmente es muy complicado y da la sensación de que nos formamos en la provincia para luego trabajar fuera de ella. Fue mi caso y el de mucha gente de mi generación que salió incluso al extranjero a encontrar esa oportunidad». Entre los que han emprendido en casa está Carmen Compais, compañera de promoción y quien la propuso para EncontrARTE.
De forma paralela a la Arteterapia Águeda sigue haciendo sus dibujos, especialmente retratos, y demás creaciones. «Es que no se entiende una cosa sin la otra, Arteterapia es un todo de ambas cosas y a mí me encanta. Tengo muchísima ilusión y ojalá llegue a mucha gente a la que le pueda ayudar como me ayuda a mí», concluye.









