La Iglesia de Capuchinos podría tener una segunda vida. Es el objetivo que el área de Patrimonio del Ayuntamiento de Alcañiz tiene para el edificio, que durante décadas ha recogido cientos de objetos de diversa índole y procedencia. Las asociaciones de la ciudad que tienen allí depositadas sus pertenencias tienen un plazo de mes y medio para llevárselas. Cuando esté vacío, podrá comenzar la primera fase de las obras. Actualmente, en el espacio se acumulan objetos de titularidad municipal, de la Parroquia, de la agrupación scout y del rastrillo solidario que organiza cada año Manos Unidas.
Entre lo que allí se guardan aparecen restos del altar barroco, viejas peanas de Semana Santa y elementos de cuando se procesionaba con la Virgen del Pilar, un coche fúnebre de la parroquia y numerosas cajas y objetos del rastrillo de Manos Unidas.
El concejal de Patrimonio, Carlos Andreu, ha pedido a las asociaciones que encuentren otro lugar que les sirva como almacén. Cuando acabe el periodo, se espera que empiece la primera fase de las obras, que ya ha sido adjudicada a una empresa local y que cuenta con un presupuesto de unos 25.000 euros.
Una rehabilitación por fases
El primer paso que se espera que se lleve a cabo durante el verano es poner solución a los problemas de humedades que presenta el templo. Para ello será necesario hacer un drenaje en todo el contorno e impermeabilizar los muros.
Además de los arreglos que necesite la estructura, todavía quedará pendiente la instalación eléctrica, la fontanería, la climatización y el equipamiento. Desde Patrimonio aseguran que la intención es llevar los trabajos a cabo por fases, ya que el presupuesto de la concejalía es «muy limitado».
Estado delicado del templo
La iglesia se encuentra muy deteriorada por el paso del tiempo. Durante el verano de 2023 fue necesaria una primera actuación de urgencia, con un coste de 15.000 euros, tras el desprendimiento de parte del techo sobre las bóvedas. Fue tras este incidente y gracias a los trabajos de limpieza y arreglo del interior en los meses posteriores cuando se localizaron 12 cuadros en ventanas ciegas y cinco conjuntos pictóricos en el techo, de hace 300 años, que llevaban décadas cubiertos con pintura blanca.
Este hallazgo es el que motivó el interés del Ayuntamiento, concretamente de Andreu como responsable de Patrimonio, en acondicionar la iglesia y convertirla en un nuevo equipamiento social para una zona, la margen izquierda, escasa en espacios públicos. A principios de 2025, el propio Andreu lanzó una consulta ciudadana para recoger ideas con las que encontrar un nuevo uso para el espacio.
La antigua iglesia de los Capuchinos es el único resto que se conserva del convento de los monjes que llegaron a Alcañiz en 1612. El templo fue construido entre 1628 y 1630 por los capuchinos. La orden abandonó la ciudad en 1837 por la desamortización de Mendizábal y, años después, lo cuidaron y regentaron las monjas hasta que se trasladaron al Hogar del Santo Ángel a finales de los años 70. Entonces se convirtió en un taller industrial de una empresa de construcción y sus dueños lo desacralizaron cubriendo los motivos religiosos.
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Luego continuar con la de las monjas, que también hace falta, y se podría dar algún uso, como museo de semana santa, por ejemplo
Jajajaja luego queréis que se arreglen las iglesias , cuando los mismo alcañizanos las usan y tratan así, de almacén!!!