Asegurar el edificio para que no se convierta en «una escombrera». Ese es el objetivo de las obras que la Concejalía de Patrimonio va a llevar a cabo en la ermita de San Miguel de Alcañiz, un templo religioso cuyas ruinas datan del siglo XVI y que en su época fue el centro espiritual de referencia de los vecinos, en su mayoría labradores, que poblaban el entorno de las Saladas.
El presupuesto de la intervención es de aproximadamente 20.000 euros, y la intención es que los trabajos se pongan en marcha este mes de noviembre y estén terminados antes de final de año. «Los obreros se encargarán de desmontar la zona del ábside que está afectada y volver a montarla con mortero de cal para que la estructura aguante», explica el concejal responsable del área, Carlos Andreu. La actuación la llevará a cabo una cuadrilla de albañiles de Alcañiz que estará supervisada por el técnico del área.
La edificación no tiene actualmente techumbre, pero se conservan parte de la fachada principal, los muros, el ábside y todos los arcos apuntados que un día sujetaron el tejado. La falta de conservación y las lluvias han provocado las filtraciones que ahora ponen en peligro la integridad del edificio. «Lo que vamos a hacer es encajar bien las piedras originales para garantizar que sea estable. Si el ábside se cae, cederán el resto de paredes y terminaremos por perder todo lo que queda de la ermita», añade Andreu.
La Concejalía de Patrimonio sostiene que se trata de una primera actuación, pero que será necesario seguir trabajando para recuperar el edificio, que tiene, según el edil de Vox, un alto valor patrimonial. «Lo que vamos a hacer ahora es salvarlo de desaparecer; el edificio tendrá que esperar a que lleguen años mejores para poderlo arreglar», explica el concejal.
Lista Roja de Hispania Nostra
Desde el año 2023, la ermita de San Miguel forma parte de la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, que recoge edificios de relevancia patrimonial que, por su estado de conservación, están en riesgo de desaparecer. Para frenar su deterioro se colocó argamasa en la parte superior de los muros, pero esta medida no es suficiente para su conservación. Los sillarejos que apoyan en la roca se están erosionando por la falta de drenaje del agua de lluvia, y solo uno de los arcos —el segundo desde la entrada del templo— cuenta con una cimbra de hierro para garantizar que no se desmorone.

Un pozo y un abrevadero
La actuación no se limita a la ermita: también se va a desbrozar la maleza que cubre un antiguo pozo de agua y el abrevadero colindante. «Tenemos la teoría de que data de la misma época que la ermita. Aquí manaba agua y la subían para beber en las masías y para el ganado», explica Andreu.
El edil sostiene que el enclave en el que se sitúa es «privilegiado» porque forma parte del entorno de las Saladas y de los paleocanales, ambos de gran interés natural dentro del término municipal de Alcañiz. La intención del Consistorio es poder organizar en el espacio talleres y charlas para dar a conocer su importancia patrimonial. «Hace tan solo unos días estuvimos aquí mismo haciendo un taller de fotografía nocturna y la realidad es que es una zona privilegiada para la contemplación del firmamento», señala el concejal. La intención del Consistorio para el próximo año es celebrar eventos que pongan en valor el espacio.
La ermita de San Miguel está ubicada en la zona conocida como Los Planos, a 8 kilómetros de Alcañiz. Debió de ser el lugar de culto para las masadas de la zona. Está datada en el siglo XVI por su morfología y por la utilización de arcos diafragma apuntados. No existe documentación sobre la fecha de su consagración. La despoblación de las masadas propició el abandono de la ermita y su posterior uso como almacén de aperos. En 1987, el Ayuntamiento de Alcañiz aceptó su donación.







