Alcorisa recuperará desde este martes la actividad en el polideportivo municipal. Las obras de consolidación de las grietas del talud ya han concluido y con ellas el riesgo de derrumbe que obligaba a mantener cerradas las instalaciones. Además de la apertura del espacio, se recuperan todas las actividades que hubo que trasladar a otro espacio municipal y se podrán volver a disputar los partidos de los diferentes equipos alcorisanos. Para atajar la problemática, los operarios se han encargado de rodear toda la piedra con una malla de acero que complementa a la ya existente y que contendría la piedra en caso de rotura.
Desde el Ayuntamiento sostiene que las obras llevan su proceso y que los trabajos han concluido lo antes posible. «Lo hemos hecho con la mayor rapidez y la mayor prudencia posible. Las obras y los informes llevan su proceso y desde que se decretó el cierre pedimos a la empresa que viniera a verlo y no tardó ni una semana en empezar la actuación», explica el alcalde de la localidad, Miguel Iranzo, que asegura que su deseo es que «pase mucho tiempo antes de que tengamos que volver a preocuparnos de estos problemas».
Son muchos los edificios -municipales y particulares- que se edifican pegados a la ladera y según apuntan desde el propio Ayuntamiento, existe la posibilidad de que en un futuro vuelva a darse esta problemática. «La piedra tiene unas características por sí misma que hace que, de vez en cuando, se abra y lo único que nosotros podemos hacer en estos casos es lo que dictaminen nuestros técnicos, que son los que entienden», explica Iranzo.
En cuanto a medidas preventivas, Alcorisa asegura que en 2020 ya se colocó una malla protectora con la que contener todas las piedras que pudieran caer, aunque en esta ocasión no ha sido suficiente. «Era una piedra de un volumen muy grande y los técnicos no estaban seguros de que no pudiera soltarse, ese ha sido el motivo de acometer la obra», apunta el primer edil.
La calle Cueva Oscura sigue cerrada
Mientras tanto, los esfuerzos se centran ahora en solventar los riesgos que se presentan en la calle Cueva Oscura. Allí, todavía continua clausurado el acceso a ocho peñas recreativas, entre ellas la peña zaragocista, con más de 300 socios. «Ahora vamos a ponernos a trabajar en solventar esta situación. Vamos a trabajar y vamos a pelear porque sea en el mínimo plazo posible», añade el alcalde.
Tanto el polideportivo como la calle Cueva Oscura tuvieron que cerrarse a principios del mes de diciembre porque los técnicos decretaron que las grietas en los taludes contiguos suponían riesgo de desprendimiento para usuarios y viandantes.









