Andorra sigue siendo uno de los puntos de referencia todavía vigentes en la confección de túnicas negras de Semana Santa en el Bajo Aragón. Aunque no es el único municipio que mantiene esta tradición, sí destaca como lugar al que recurren vecinos de otras localidades para encargar estas prendas ante la desaparición progresiva de talleres textiles, y tejerías de toda la vida en el medio rural.
Parte de estos encargos se realizan en establecimientos andorranos de tejidos o mercerías a como ‘Puntadicas’, ‘El Barato’ o ‘La Belenca’. Aunque Andorra se identifica especialmente por el uso de la túnica negra, no es el único municipio de la Ruta del Tambor y Bombo que la viste. También lo hacen otros municipios de los nueve pertenecientes a la Ruta como Híjar, Albalate del Arzobispo, Urrea de Gaén, La Puebla de Híjar o Samper de Calanda. Sin embargo, no en todos los pueblos existe hoy la posibilidad de confeccionarlas o contar con modistas que puedan elaborarlas. Esta situación ha generado una dinámica comarcal en la que Andorra actúa como punto de referencia para pueblos cercanos, concentrando encargos que hace años se repartían de forma más equilibrada entre distintos municipios.
Uno de los factores que explica esta evolución es el cierre progresivo de negocios textiles en el medio rural. La falta de relevo generacional y la reducción de la demanda durante buena parte del año han provocado la desaparición de muchos talleres con el paso del tiempo. «En muchos pueblos ya no quedan tiendas que se dediquen a ello o personas que no puedan coserlas», explicó María José Barrachina, gerente de la mercería ‘Puntadicas’ de Andorra.
A pesar de ello, la confección de túnicas en Andorra también ha ido evolucionando con los años. Parte del proceso se apoya actualmente en talleres externos, como algunos ubicados en Zaragoza, lo que permite responder a los pedidos cuando la capacidad local resulta insuficiente.
Aunque comparten el color negro, las túnicas presentan diferencias según el municipio. Algunas son completamente lisas y abotonadas de arriba abajo, mientras que otras incorporan frunces a la altura del pecho o pequeños detalles distintivos que permiten identificar su procedencia.









