No es mucha la gente que puede decir que tiene un cabezudo o un gigante en su honor, pero quien lo tiene asegura que no hay mayor homenaje. En Andorra, los últimos en incorporarse fueron El Pastor y Pascuala, una pareja que vivió aquel estreno con una emoción bien notable en la puerta de casa.
De aquello ya han pasado siete años y la comparsa de gigantes y cabezudos de Andorra, es hoy en día una de las asociaciones más activas de la localidad y de la zona. Cuentan con 10 gigantes, 11 cabezudos y cuatro minicabezudos porque también es importante inculcar esta tradición a los más pequeños.
Todo el trabajo que llevan a cabo fue reconocido el viernes en Andorra por su Ayuntamiento con el Premio a la Cultura que entrega el Patronato. «Para nosotros es muy importante porque son muchos años trabajando por esta tradición e invirtiendo mucho tiempo en ello, aunque lo hacemos muy a gusto», dice Nicolás Escudero, integrante de la comparsa. Esperan que sirva para seguir profundizando en objetivos como hacer ver a los más pequeños especialmente que los gigantes y cabezudos son más que figuras con las que bailar. «Son cultura, tradición y sobre todo, patrimonio histórico de nuestro pueblo», añade.
El trabajo es visible porque la comparsa que empezó con seis personas es ahora un grupo de 30 con 14 porteadores. Antaño solo salían en las fiestas de San Macario y encuentros de gigantes y ahora, viajan incluso fuera de Aragón. «Que nos llamen poblaciones vecinas es muy bonito», añade.
Los gigantes andorranos datan de 1900 cuando La Chata y el Requeté, fueron las primeras figuras en pisar la calle. La historia de estos años se recopiló en un libro presentado hace unas semanas.
Concurso de dibujo
En la gala se entregaron los premios del IV Concurso de Dibujo organizado por la Asociación Cultural Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Andorra. Se recogieron 230 trabajos «muy creativos, imaginativos y artísticos» de los centros educativos de la villa minera como el CEE Gloria Fuertes, el CEIP Manuel Franco, el CEIP Juan Ramón Alegre y el IES Pablo Serrano. También escolares de Estercuel se animaron a enviar sus propuestas creativas.








Muy merecido.