Antonio Martínez (Huesca, 1959) es profesor de Matemáticas del IES Laín Entralgo de Híjar y, además, autor de una de las últimas novelas de aventuras que ha causado furor entre el público juvenil que ya lo ha leído. Entre ellos, algunos de sus estudiantes. El libro se llama ‘JJ y Ele. La entrada a Wan’ y es la primera parte de lo que quiere que se convierta en una trilogía en la que los protagonistas irán cumpliendo años a la vez que sus lectores. De hecho, ya está escribiendo la tercera entrega mientras la segunda aguarda a ser publicada, algo que decidirá la aceptación de la primera.
Aunque cada libro tiene su final, recupera el formato de aventuras por entregas de años de su niñez en los que reinaban series literarias como la de ‘Los Cinco’. «Los mayores van a disfrutar también porque les hará recordar la sensación que sentían de niños al leer aventuras. Pero es para público juvenil, y quien ha leído el primero me ha dicho que les ha gustado y es lo que me anima a seguir», dice. El autor dice que no se considera escritor pero sí contador de historias. Esta autoeditada en Círculo Rojo ha enganchado tanto a ávidos lectores como a los que empiezan a adquirir el hábito de leer.
Abrir el libro es acompañar a Jorge y Lucía desde que deben separarse de sus padres, una pareja de científicos, y son acogidos en un pueblo donde se encuentran a más amigos con perfiles variados: desde el más cerebral al más alocado y más bromista. «Puede ser el pueblo que sea, cada cual que se imagine el que quiera. Me dicen que se transmiten bien los valores de la familia y la amistad, de la valentía por defender lo que se cree justo y que, sobre todo, que hay mucho humor», sonríe. Y es que el propio autor no esconde lo mucho que disfruta él mismo imaginando esas aventuras y escribiéndolas. «Todos hemos pasado los veranos en el río con los amigos o descubriendo cuevas en el monte, es muy divertido revivir esa sensación», añade.
Sigue veraneando en un pueblo oscense y ahí empezó a escribir esta idea. «Según acababa los capítulos se los leía a mis hijos por la tarde, ya a la hora de recogernos. El día que no había me reñían, así que, tuve que seguir», ríe. Como agradecimiento, les puso sus nombres a los protagonistas.
Profesor ingeniero con imaginación
Martínez es ingeniero y profesor desde hace ocho años. Está al borde de la jubilación, pero ha solicitado continuar. «Ojalá me lo aprueben porque me encanta enseñar, soy muy feliz en mi trabajo y trato de hacer las Matemáticas divertidas. Soy un profesor ingeniero con mucha imaginación», confiesa. Si le preguntan procedencia prefiere decir que es aragonés, porque su vida profesional le ha llevado por las tres provincias. Su etapa de docente, además, a conocer mucho mejor el mundo juvenil para el que escribe. En su Instagram (profesoryescritor) da cuenta de las novedades sobre la saga.








Enhorabuena!!! ….quedan pocos a los que la pasión ,les lleva hacer pensar a sus alumnos.
Muy querido en Hijar, se notan los ingenieros, son la élite de la educación, nos dan un punto de vista que el resto de profesores no tienen.