La Asociación para la Recuperación de Olivos Yermos de Oliete (Apadrina Un Olivo) podrá presumir este 2026 de tener el mejor aceite de oliva virgen extra de la Denominación de Origen del Bajo Aragón. El Consejo Regulador entregó este jueves sus premios con los que reconoce el trabajo de todo un año. Carlos Blanco, fue el responsable de recoger el premio en forma de olivo de plata que les acredita como la mejor calidad y un cheque de 1.000 euros. El podio lo completaron Cooperativa de Aceites del Matarraña de Calaceite con el segundo premio (600 euros) y Molino Alfonso de Belchite con el tercero (300 euros). Los tres almazareros recibieron un reconocimiento en forma de arbol de plata.
Como ya es costumbre, los almazareros que forman parte del Consejo Regulador del Aceite de Oliva del Bajo Aragón se reunieron para dar a conocer la mejor producción de la campaña anterior. El ganador del certamen se elige con un jurado que realiza una cata a ciegas de las muestras que se presentan. Después, una vez vista la puntuación final que se otorga según las propiedades oleícolas, los sobres se preparan ante notario para garantizar que el premio se mantiene en secreto hasta el momento de la gala. En total, este año se han presentado 14 muestras de otras tantas empresas acreditadas bajo la Denominación de Origen. La cita sirve también para poner fin a la campaña y hacer balance de la producción.
Un árbol singular
Como novedad para este año, la D.O ha querido premiar a los árboles: el origen de todo el producto. Así, el bautizado como ‘Premio al Empeltre del año’ nace fruto de la colaboración entre la Asociación de Amigos de las Oliveras y Árboles Centenarios y el Consejo Regulador. El objetivo de este galardón es distinguir, visualizar y valorar los escasos ejemplares de grandes y singulares oliveras que aún se pueden encontrar dentro del territorio que abarca la Denominación de Origen Protegida. A todo ellos se suma también el objetivo de reconocer «el papel que juega el propietario del árbol en el mantenimiento y conservación de ese patrimonio natural».
Para este año 2026 se ha premiados a la Olivera del Pitongo, un ejemplar que se ha hecho muy popular durante las últimas décadas en la comarca del Bajo Aragón. Situada en el término municipal de Calanda, el olivo es conocido como ‘El Pitongo’. Los representantes de la familia Jubierre Cros fueron los encargados de recoger el galardón. «Nosotros no hablamos de propietarios, simplemente somos los gestores de un árbol que cuando nosotros no estemos va a seguir ahi», apuntaron.

Su historia se remonta a la finca adquirida en 1921 por José María Herrero Mora, y a día des hoy sigue siendo cuidada por la familia Jubierre Cros. Es una olivera de variedad empeltre, añera, que da fruto en años alternos. El año que más cantidad produjo de los del presente siglo, fue en el 2011, que alcanzó los 503 kilos. Desde 2017 se riega por goteo. Desde finales de la década de los 70 los propietarios de la finca organizan una cita para cita popular con vecinos para recolectar esta olivera, en un ambiente de fiesta, jota y almuerzos, como homenaje también a este árbol.
La gala se cerró con la presencia del consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón Javier Rincón, que reconoció la importancia que tiene el aceite de oliva del Bajo Aragón como uno de los productos nobles de la comunidad autónoma «Es uno de los productos diferenciados de Aragón no solo por su calidad, sino también por su antigüedad. Afortunadamente este año llegamos con un buen espíritu con una campaña buena y siempre con el apoyo del Gobierno de Aragón», explicó.
Rincón incidió en la importancia de seguir avanzando en innovación, comercialización y promoción, destacando iniciativas como la campaña de promoción ‘Aragón, Sabor de verdad’ en el que el aceite es uno de los protagonistas principales y el convenio de colaboración del Gobierno de Aragón con el Consejo Regulador para el mantenimiento y la puesta en valor de «un organismo clave y vital para matener la calidad en el producto» como el Panel de Cata de Aceite de Oliva Virgen de Aragón

También el presidente del Consejo Regulador, Alfredo Caldú, dedicó unas palabras a sus compañeros de profesión y recordó la importancia de encontrarse y seguir trabajando para conseguir un producto con una calidad que le hace resaltar. Además, aprovechó la presencia del Consejero para recordarle la importancia de contar con las herramietas para hace un buen producto, entre ellos, el Panel de Cata, que permite garantizar la calidad.
La gala, presentada por la directora del Periódico La COMARCA, Eva Defior, se celebró en el Hotel Ciudad de Alcañiz con el patrocinio de Pieralisi España y concluyó con un pequeño cóctel para todos los asistentes.








