El Gobierno de Aragón ha establecido un nuevo grado en la escala de alerta por prevención de incendios forestales. De este modo se añade el nivel "rojo plus" para las situaciones de "riesgo extremo", que se tendrá que declarar expresamente cuando se presenten unas condiciones concretas de atipicidad estadística, tanto en humedad relativa (por debajo del percentil 5) como de temperatura (por encima del percentil 95) y/o de viento (umbral específico para cada zona de meteoalerta). Esta declaración se hará mediante una orden conjunta de los titulares de los departamentos competentes en materia de Protección Civil e Incendios Forestales y concretará para cada caso las medidas que deban adoptarse de acuerdo a las especiales circunstancias de riesgo.
Tanto el nivel de alerta rojo, como la situación declarada de alerta rojo plus, serán determinadas por término municipal, publicándose diariamente en la página web del Gobierno de Aragón el listado de municipios afectados junto con el boletín del Nivel de Alerta por Incendio Forestal. El director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Jorge Crespo; y la directora general de Interior y Protección Civil, Carmen Sánchez, han explicado el contenido de la norma en una rueda de prensa celebrada esta martes en el Edificio Pignatelli.
De este modo y a grandes rasgos, cuando el nivel de alerta sea rojo plus quedarán suspendidas las pruebas deportivas, espectáculos pirotécnicos y otros eventos que puedan generar situaciones que favorezcan el inicio de un incendio forestal, salvo que dispongan de un plan específico de prevención y extinción de incendios forestales aprobado por el Departamento competente en materia de protección civil. En este sentido, la orden prevé que se pueda limitar incluso el acceso a las masas forestales de personas ajenas a la vigilancia, extinción y gestión. Por otra parte, la Orden prevé la autorización de determinadas actividades consideradas esenciales o de interés general para la Comunidad Autónoma. Cuando el Nivel de alerta sea rojo o rojo plus, en los montes y en las áreas rurales situadas en una franja de 400 metros.
Desde el Gobierno de Aragón han explicado que la situación sufrida en España verano pasado motivó la modificación urgente de la Ley de Montes estatal a través del Real Decreto-Ley 15/2022, de 1 de agosto, para adoptar medidas urgentes e introducir determinadas prohibiciones que resultan de aplicación cuando el riesgo de incendio sea "muy alto" (nivel rojo) o "extremo" (rojo plus). Su desarrollo legislativo y su ejecución corresponde a la Comunidad Autónoma y, para ello, ha sido necesaria la adaptación del PROCINFO. Asimismo, la norma también obliga a las Comunidades Autónoma a aprobar un Plan Anual para la Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales, publicado en el Portal de Transparencia del Gobierno de Aragón.

Cabe recordar que diariamente -durante los meses de verano-, antes de las 12.00, la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal, en colaboración con la Agencia Estatal de Meteorología, publica un boletín con el Nivel de Riesgo por Incendio Forestal (NAPIF). Hasta ahora, el PROCINFO definía cuatro niveles distintos de alerta: verde, amarillo, naranja y rojo, siendo este último el que se corresponde con un nivel de riesgo "muy alto". Tras esta modificación la nueva Orden incorpora el citado quinto nivel.
Los medios, en fase de alerta desde el pasado 1 de mayo
Ante el contexto de riesgo extraordinario de incendios forestales provocado por la sequía y las altas temperaturas registradas en abril, el Gobierno de Aragón activó el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (PROCINFO) en fase de alerta el pasado 1 de mayo. Una medida preventiva, respaldada por la disposición del Operativo de Prevención y Extinción de Incendios de Aragón (INFOAR) en todo el territorio aragonés para movilizarse de manera inmediata ante cualquier necesidad, gracias a su contratación durante los 12 meses de año.
Desde el ejecutivo autonómico han subrayado que el INFOAR cuenta este año con "el mayor presupuesto de toda la historia", alcanzado los 40 millones de euros, seis más que el año pasado y prácticamente el doble de lo invertido en 2014. Aunque el montante global destinado por el Gobierno de Aragón para la prevención y extinción forestales en 2023 asciende hasta los 57 millones euros. De ellos, 17 millones han sido consignados para la gestión forestal de los montes, permitiendo intervenir en más de 9.500 hectáreas de todo el territorio. Entre técnicos del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Agentes de Protección de la Naturaleza (APNs), cuadrillas de SARGA, vigilantes o emisoristas, más de 1.300 efectivos trabajan en todo el territorio para intervenir de manera inmediata ante cualquier emergencia forestal.
El operativo cuenta con 62 brigadas terrestres, 8 helitransportadas; todas ellas dirigidas por un Agente para la Protección de la Naturaleza. A su vez, las brigadas helitransportadas cuentan con 6 helicópteros ligeros y 2 medios, para el transporte de personal y el lanzamiento de agua; todos ellos y el resto de medios aéreos que participan en la extinción dirigidos por el helicóptero de coordinación aérea. Además, Aragón cuenta con un parque de 39 autobombas forestales de 3.500 litros de capacidad y maquinaria tipo "bulldozer" que apoyan las labores de extinción en tierra. Desde los puestos fijos de vigilancia, situados en puntos clave del territorio, los vigilantes, desde torres, casetas u otros emplazamientos (en un total de 80 ubicaciones), dan aviso inmediato de cualquier posible inicio de incendio forestal.
Estos avisos, y cualquier otro que la ciudadanía realice a través del 112, es recibido en los Centros Provinciales de Operaciones, las denominadas "emisoras de incendios" desde donde se realiza el despacho de medios y la gestión de la emergencia junto con el Centro Regional de Operaciones. La dirección técnica de los incendios recae en personal funcionarios, APNs en un primer ataque, y técnicos desplazados al Puesto de Mando Avanzado en caso de ataque ampliado, para los incendios de mayor complejidad.
Balance de la primera parte del año
La estadística provisional de incendios forestales de Aragón para el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2023 recoge un total de 173 siniestros (el cuarto año con mayor número registrado del periodo 2005-2023), y que han afectado a 1.338,88 hectáreas -ha- forestales, de las que 538,62 ha eran arboladas (40,23%). El número de siniestros es moderadamente superior (un 15,33 %) a la media histórica 2005-2022, que es de 150 siniestros. La superficie forestal afectada es muy superior a la media histórica (398,73 ha para este mismo periodo), habiéndose quemado 3,4 veces más que el promedio histórico, resultando 2023 el segundo año con mayor superficie afectada entre enero y abril, únicamente superado por el año 2012 en se calcinaron 3.162,66 ha forestales, de las cuales 2.730 se calcinaron en el incendio de Montanuy de 8 de marzo de 2012.
El 71,09 % de los siniestros se han quedado en conatos (menos de 1 ha) y tan solo el 4,6% de los siniestros han superado las 5 ha, siendo el incendio registrado en San Agustín (23/3/2023) el mayor de todos los registrados en el periodo (840 ha en Teruel, si bien la superficie quemada por el mismo incendio dentro de la provincia de Alicante fue muy superior, cercana a las 4.000 ha). De los 173 siniestros, 41 correspondieron a la provincia de Huesca; 109 a Zaragoza y 23 a Teruel. De estos, un 99,42% se debieron a causas humanas (55,23%: negligencias, 34,30%: intencionados, 6,98%: causas desconocidas o en investigación, 2,33%: accidentes y 0,58% reproducidos).
La meteorología marcará el inicio de la campaña estival
El inicio de campaña viene marcado por una superficie quemada muy superior al promedio histórico, con un número de siniestros moderadamente superior a la media, lo que se explica por un comienzo de año muy seco en la mayor parte de la Comunidad, junto a los meses de marzo y abril que han sido muy cálidos e incluso extremadamente cálidos. Además, el periodo comprendido entre el 1 de septiembre de 2022 y el 30 de abril de 2023 es el más cálido y el segundo más seco en Aragón desde 1991. No obstante, la evolución de las temperaturas en las próximas semanas y la ausencia o no de lluvias determinarán la situación de inicio de la campaña estival. En cuanto a la evolución del riesgo de incendio a lo largo de la campaña estival, este vendrá, como cada verano, determinado por la frecuencia e intensidad de las posibles "olas de calor", la intensidad de viento y la precipitación en forma de fenómenos tormentosos que pueda recogerse.







