El balance del Aragón Sonoro es muy positivo con récord de 10.000 asistentes, muchos de ellos llegados de otras provincias. Pero el festival también deja otras cifras. Las barras instaladas en la calle vendieron más de 7.000 litros de cerveza durante el fin de semana.
En la plaza España estuvieron el Rokelin, Guadalope, La Lola y París, quienes agotaron 45 barriles, 41 de cerveza normal (2.050 litros) y 4 de la mezcla con limón (120 litros), unos superiores a los del año pasado. En el nuevo espacio llamado "la esquina del Sonoro", Monkey y Tardeo Alcañiz distribuyeron 2.700 litros y agotaron el viernes las previsiones para todo el fin de semana por lo que el sábado tuvieron que reponer. Por su parte, en la calle Alejandre, Venecia y Mood solo sacaron barra el sábado y vendieron 1.100 y 500 litros, respectivamente. El Camel gastó 600 litros y lamenta que hubiera fiesta en esta zona "un par de horas y se focalizara en otras".
La concejal de Fiestas, Marta Alquézar, realiza un balance muy positivo del Aragón Sonoro y de las dos novedades de este año: la ampliación de un día más de festival y la ampliación de las zonas de ambiente con la creación de la llamada "la esquina del Sonoro". También destaca que en esta edición se ha recibido más público de fuera de Alcañiz. Además de los bajoaragoneses, el festival contó con visitantes de Barcelona, Zaragoza, Huesca, La Rioja, Madrid y Castellón, entre otros.
"El ambiente ha sido muy sano y no se ha producido ni un solo incidente según los partes de la Policía Local. Ya se ha instaurado el look de camisas de colores y los grupos de amigos el sábado ya quedaban al mediodía para comer y salir", destaca la concejal, quien agradece el trabajo de todas las personas que hicieron posible el festival, especialmente el técnico de Festejos, Tito Lizana; y lamentó las molestias que pudo generar en los vecinos.







