La unidad terrestre de Ejulve del operativo INFOAR está realizando una faja auxiliar en torno al Monasterio del Olivar en Estercuel para mejorar la protección de la infraestructura, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), en caso de incendio. Cinco bomberos forestales, al mando de un Agente de Protección de la Naturaleza (APN), están reduciendo la masa vegetal -mediante trabajos de desbroce, poda y corte de pies- para crear un área cortafuegos. Esta actuación alrededor de uno de los monumentos más importantes de la comarca de Andorra-Sierra de Arcos (siglos XIII y XVII) estaba programada para ejecutarse durante los días que el fuego diera tregua al operativo INFOAR.
El bajo riesgo de incendios de los últimos días ha permitido que todas las unidades terrestres del Bajo Aragón Histórico se encuentren realizando trabajos preventivos de accesibilidad a montes o de protección de infraestructuras. La única que permanece fija en la base es la helitransportada de Alcorisa, ya que «se trata de una unidad de pronto ataque y contención hasta que otras como las terrestres llegan al incendio», según detallan los APNs Área Medioambiental 25 de Andorra. Las diferentes tareas han sido previamente planificadas por los APN, quienes se encargan de controlarlas, así como por personal técnico del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.
Durante los meses de verano, mientras el nivel de alerta de incendios está en situación de peligro (naranja, rojo o rojo plus), el operativo INFOAR se encuentra permanentemente en guardia para salir de inmediato a una emergencia. «Es cuestión de tiempo que uno de los puestos fijos de vigilancia que hay distribuidos por todo el territorio 'cante un humo' para que se despachen medios de inmediato», señalan los APNs Área Medioambiental 25 de Andorra.
Sin embargo, los días de menor alerta (verde o amarillo), el operativo INFOAR aprovecha el bajo riesgo para «hacer poco a poco trabajos puntuales en zonas estratégicas como pueden ser mantenimiento de puntos de agua, protección de infraestructuras de interface o apertura de pistas». «Este último trabajo es uno de los más importantes, ya que permitirá en caso de incendio un rápido acceso de los medios al incendio. Algo sin duda importantísimo para evitar que el incendio crezca y pueda ser mucho más difícil su extinción», subrayan los agentes, quienes añaden que las diferentes tareas preventivas «permiten el reconocimiento del entorno y el manejo de herramientas que luego se usarán durante las labores de extinción».
«Esta característica que mezcla la extinción de incendios forestales y la prevención de los mismos, hacen que el operativo forestal aragonés sea ideal en zonas altamente pobladas de pinar y cada vez menos de personas», aseguran los APNs Área Medioambiental 25 de Andorra. Cabe recordar que los montes del Bajo Aragón Histórico están «muy secos» y que el fuego «avanza con gran rapidez» una vez desencadenado, por lo que están siendo unos meses estivales mucho más peligrosos que años anteriores.







