La Fundación Artemisan -organización privada sin ánimo de lucro que promueve la gestión y conservación de especies de fauna y flora- será quien elabore el plan integral de medidas contra el ahogamiento de corzos y otra fauna silvestre en los canales de riego que discurren por Alcañiz, Calanda y Castelserás. El proyecto técnico -encargado por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE)- deberá estar finalizado antes del 30 de noviembre de 2024. Las obras tienen que estar concluidas en la primavera de 2025, época en la que más muertes de corzos se producen al independizarse las crías de sus madres.
Para su redacción se contará con el apoyo del grupo de trabajo local creado tras la reunión mantenida con la CHE a mitad de mayo. Está integrado por cazadores, regantes, Agentes de Protección de la Naturaleza (APN), representantes políticos del Ayuntamiento de Alcañiz y de la Comarca del Bajo Aragón y vecinos a título particular. Como los mayores conocedores de la problemática, analizarán cuáles son los «puntos negros» del canal Calanda-Alcañiz y del canal de la Estanca y propondrán medidas concretas. Su primera reunión será el próximo miércoles 5 de junio.
Artemisan tiene su sede en Ciudad Real (Castilla-La Mancha), por lo que se espera que sus investigadores visiten la capital bajoaragonesa con frecuencia en los próximos meses para trabajar de forma coordinada con el grupo local. El director de la fundación, Luis Fernando Villanueva; el investigador y vicepresidente de la Asociación del Corzo Español, Gonzalo Varas; y la investigadora Elena Fuentes ya recorrieron los canales en mayo de 2023 para conocer de primera mano la problemática.
Ese día se reunieron con algunas de las personas que ahora forman parte del grupo de trabajo para explicarles el proyecto bienal que están desarrollando con la Asociación del Corzo Español para conocer la situación del corzo a nivel nacional. Para poder investigar por qué estos animales caen a los canales, les pidieron ayuda para colocar collares con GPS a los ejemplares rescatados y así poder monitorizar su actividad.
Primer corzo con GPS
El primer collar lo consiguieron poner hace una semana dos cazadores de Calanda, José Luis Cueto y Andrés Albacar, tras una decena de intentos fallidos desde finales del mes de abril. Todavía faltan de colocar otros cuatro collares, que están en manos de cazadores, forestales y regantes locales.







