El sonido del ritmo francés de Edith Piaf, los vibrantes compases latinos del 'Mambo nº 5' y la elegancia de la 'Marcha Radetzky' fueron algunas de las melodías que este sábado ofreció la Asociación Unión Musical Lira Alcañizana en su mucho más que un concierto: un auténtico viaje musical que llevó al público por las calles de París, las praderas de Estados Unidos, las montañas de Grecia y, por supuesto, las tierras de España.
Bajo la dirección de Francisco Grau Pérez, cerca de cuarenta músicos subieron al escenario del Teatro Municipal de Alcañiz para interpretar un repertorio que no dejó a nadie indiferente. Durante la velada, el público pudo disfrutar de una selección de quince piezas que combinaron tradición y modernidad, con géneros tan diversos como la jota, el rock folk americano o la danza clásica.

Francisco Grau, director de la formación, apostó este año por un programa dinámico y multicultural que convirtió la música en un puente entre culturas. Obras como 'Altza Gastiak', de Feliciano de Beobide, y la jota 'La Alegría de la Huerta', de Pascual Marquina, recordaron las raíces españolas de la banda, mientras que la elegante 'The Second Waltz', de Shostakovich, transportó al público a los salones imperiales de la vieja Europa.











