El lobo sigue causando estragos entre las ganaderías del Bajo Aragón. Una explotación de Foz Calanda ha sido la afectada este fin de semana con un ataque se salda con cuatro ovejas muertas y otras tantas heridas. Tras las necropsias realizadas, los veterinarios confirman que se trata de un ataque compatible con el lobo.
El incidente se produjo en la madrugada del sábado al domingo y los Agentes de Protección de la Naturaleza atendieron al ganadero afectado. En este caso, Foz Calanda se encuentra fuera del área de ayudas que ofrece el Gobierno de Aragón para proteger a las explotaciones de este tipo de ataques. Así, en este caso, los corrales solo contaban con un vallado eléctrico de un metro que ya se ha demostrado que el animal puede saltar fácilmente y que hace vulnerable la explotación. En este caso, el ganadero afectado ha declinado hacer declaraciones para La COMARCA.
Desde el Departamento de Agricultura aseguran que la localidad está fuera de la dotación porque los pueblos incluidos en las líneas de ayudas de carácter preventivo se determinan en función de los ataques y avistamientos de oso y lobo, a partir de la información técnica facilitada por el Departamento de Medio Ambiente, que es quien realiza el seguimiento de la presencia de estas especies. Sostienen que tras este ataque, «se va a trasladar la situación y se va a solicitar su incorporación, de manera que pueda quedar cubierto dentro del marco de ayudas correspondiente».
Estas subvenciones permiten financiar medidas de protección como vallados fijos o portátiles, pastores eléctricos, perros mastines o dispositivos GPS, con una ayuda de 6 euros por oveja y un máximo de 2.000 animales por explotación. La convocatoria cuenta con 600.000 euros de fondos propios del Gobierno de Aragón y se concede en régimen de concurrencia competitiva.
Otro ataque hace un mes
La actividad del animal vuelve a aumentar. Hace apenas cuatro semanas otro ataque similar dejó más de 60 ovejas muertas, entre ellas una veintena de cabritos, en una explotación en el termino municipal de Alcañiz. Se trata del ataque con más victimas de todos los registrados desde que hay constancia de la presencia del lobo en el territorio.
En el caso de esta explotación de la capital bajoaragonesa, esta es la tercera vez que el lobo se ensaña con el rebaño en los últimos años, aunque esta fue la más grave por la gran cantidad de animales afectados y el estrés que dejó en el resto del ganado.
UAGA reclama la extracción
La cercanía de los ataques vuelve a reavivar el debate sobre la difícil convivencia entre el lobo y la ganadería extensiva. Desde UAGA recuerdan que la situación en la zona del Bajo Aragón es «muy compleja». Por ello, reclaman que se inicie el procedimiento para la extracción inmediata del lobo que hay en esa zona. «Aragón no puede permitirse perder a más ganaderos», lementan.









