Un ataque de cánido causó la madrugada del jueves al viernes la muerte de 15 ovejas de un rebaño de 800 animales estabulados junto al canal Calanda-Alcañiz y la carretera conocida como ‘Los Toboganes’. El ataque se produjo de madrugada y la estampida de los animales provocó que se tumbase parte del pastor eléctrico de un metro noventa de altura. La explotación pertenece a los hermanos Brun, que el viernes a las 7.30 se encontraron con la estampa al llegar a emprender la jornada laboral. Todavía está por ver si el ataque de cánido corresponde al lobo o a perros, ya que en el Gobierno de Aragón todavía no disponen de los resultados de la necropsia. Los animales muertos fueron trasladados el viernes por Sarga y este lunes tuvieron que ser sacrificados otros diez al no superar las heridas a pesar de las curas realizadas durante el fin de semana en la paridera. Además, entre el «desastre», hay otras diez ovejas desaparecidas, en este caso son corderas de reposición, varias han abortado y alguna murió a las horas tras ser encontrada «temblando».
La labor de los ganaderos al llegar a la explotación y ver que parte del vallado estaba tumbado fue buscar al mayor número posible de ejemplares. «Llegando con el coche ya vimos ovejas muertas por el monte y por la carretera iba parte del rebaño asustado», relata Juan Carlos Brun, uno de los hermanos propietarios. Tras recoger «lo que quedaba del vallado» salieron a dar vueltas por el monte y fueron dando con más ejemplares sueltos. Algunos estaban muertos y otros aún vivían, como las 26 que había en el canal. Seguidamente se inició el protocolo y notificaron el suceso a las autoridades y cuerpos como forestales, veterinarios, APNs y también a los regantes del Canal Calanda-Alcañiz para que no tiraran agua hasta sacar las ovejas. «Hay que agradecer a los ganaderos y agricultores que nos echaron una mano localizando ovejas. A los buitres también, que marcan muy bien donde están las ovejas muertas», añade Brun. «Esta semana haremos el recuento oficial porque seguramente morirán más y también veremos que nos falta alguna más», dijo Brun, que aseguró que, como ganadero, estaba «desanimado».
Dos ejemplares, uno con ataque en las patas traseras y otro con mordedura en el cuello, fueron enviados a La Alfranca para su análisis. «Aunque pueda decir la administración que son perros, yo creo que es el lobo, sabemos que está aquí, pero a mí ya lo mismo me da que lo reconozcan o no lo reconozcan porque el desastre lo tengo hecho sean perros o lobos. Es la primera vez que nos pasa y este sofoco no se lo deseo a nadie», concluyó.












serán perros… seguro
Lobos se han visto en la zona.
Lagartijas se han visto por la zona.