En el contexto de la guerra contra Irán y de la división ideológica entre los partidos, el mensaje antibelicista ha atravesado este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y todos los actos celebrados en la calle organizados por plataformas feministas. Como en el resto de España, en Alcañiz, mujeres y hombres movilizados por el Bajo Aragón Feminista han repudiado con sus cánticos y en una concentración única la falta de equidad y sobre todo la opresión femenina que se sufre en países como Afganistán. En otras localidades como Alcorisa, las vecinas se han concetrado convocadas por las AMAS Rurales y la Asociación El Cantal.
El Bajo Aragón Feminista ha sacado a la calle este domingo de cielos grisáceos a medio centenar de personas en la capital comarcal aunque en una ubicación distinta, la plaza del bombardeo del 3 de marzo, por lo que a algunos les ha pillado con el pie cambiado. Así, Paula señalaba que había subido a la plaza de España, como en otras ocasiones, pero que no ha encontrado el ruido de los manifestantes y llegaba tarde porque desconocía que este 2026 la protesta era en otro lugar. Puntuales estaban como todos los años las hermanas Paloma y Sofía Serrano, de 28 y 32 años respectivamente, que llevan acudiendo más de una década a esta movilización y siguen pensando que es más necesario que nunca asistir.

Ambas jóvenes acentúan que hay un riesgo de involución claro en el pensamiento feminista entre los más jóvenes, a tenor también de lo que afirman las encuestas, mezclado con un viraje ciertamente ideológico. "Me parece vergonzoso, lamentable, que haya votantes de Vox que no saben en realidad lo que están votando. La ultraderecha ha convertido el 8-M en un postureo impopular, hay un marketing contradictorio y que cuenta con la complicidad de algunos medios de comunicación que asocia la lucha feminista con ser de izquierdas, cuando mujeres somos todas y todas queremos la igualdad. Nos han encasillado de una manera que no ayuda", se queja la benjamina. Paloma no niega que desde el "boom" del movimiento y la reunión de gente en 2020, la cosa ha ido a menos.
A su lado, y portando pancartas que piden no retroceder en el avance de derechos, su hermana mayor da la bienvenida a caras nuevas a la plaza ("hay más gente que otros años -reconoce-; no ha llovido y eso ha permitido venir sin paraguas, lo cual también se agradece") y pide a toda la sociedad "no dar las cosas por sentadas; la lucha feminista es un trabajo que se hace día a día y en la que necesitamos el apoyo, la colaboración y el respaldo de todos los hombres". "Es una responsabilidad compartida", aduce. Además, Lucía también tiene claros los riesgos de paralizar los avances igualitarios cuando vaticina que "mientras parte de las actividades del 8-M sigan centradas en la autodefensa y en cómo protegerte de ciertas violencias en vez de enseñar a los hombres que algunas actitudes son machistas o intimidatorias, no se habrá conseguido el objetivo".

"Hemos fallado en la memoria"
En este Día Internacional de la Mujer Trabajadora, las peticiones de responsabilidad en los cuidados de los seres queridos han sido reiteradas y múltiples. Al grito de "mujeres libres, vivas, feministas y combativas", en Alcañiz mujeres (había también un puñado reducido de hombres) como Marta Prades y Blanca Grimal han leído un manifiesto para exigir que no se retroceda en los avances conquistados. Para la primera, de 59 años, "hemos fallado en la memoria y en la capacidad de transmitir a nuestras siguientes generaciones lo que ha costado conseguir ciertos derechos, con los que ellos ya han nacido instalados". Pero los retos en pro de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres permanecen, se ha leído en el mismo manifiesto: por ejemplo, el hecho de que los cuidados no sean una responsabilidad compartida y remunerada; o que la mujer cobre de media entre 4.700 y 5.000 euros anuales (de un 12 a un 20%) menos que el hombre por hacer un trabajo de mismo valor; o que exista todavía una "división sexual" del trabajo.
Las feministas han colocado en el centro de sus exigencias hoy en el Bajo Aragón el derecho al aborto como piedra angular de su autonomía y de su salud reproductiva: "Exigimos que el acceso al aborto seguro y sin riesgos sea un derecho garantizado para todas, sin excepciones ni restricciones impuestas por agendas políticas y religiosas", han continuado reivindicando este 8 de marzo en la capital del Bajo Aragón.
Alcorisa pide no retroceder
Alcorisa ha sido otro de los pueblos que este 8M se ha concentrado para reivindicar los derechos de las mujeres, en su caso en un acto convocado por las AMAS Rurales y la Asociación El Cantal. Los mensajes antibelicistas y la alerta ante el avance de la ultraderecha también han marcado gran parte del discurso que ha sido escuchado con atención por un nutrido grupo de vecinos, la gran mayoría mujeres. Había de todas las edades: desde pequeñas a mayores, muchas con diferentes prendas o lazos morados y pancartas en las que podían leerse mensajes como 'Lo contrario al feminismo es la ignorancia'.
Las AMAS Rurales denunciaron el "retroceso institucional" que atraviesan las administraciones en cuanto a políticas de igualdad y explicaron que este 8M era importante salir a la calle para defender "los derechos conquistados". "No permitiremos ni un paso atrás. Cuando nos unimos somos imparables", dijeron. De hecho, una de sus integrantes, Eva Villarroya, alertó sobre cómo el "panorama político" a nivel nacional, con el avance de la ultraderecha como protagonista, tiene su impacto en los pueblos. "Cualquier política pública que se toque en torno a la igualdad o la protección de las mujeres nos afecta directamente. Aquí, además, vivimos todavía más aisladas", afirmó.

La responsabilidad con los cuidados fue igualmente otra de las principales reivindicaciones de esta organización de mujeres. "Basta ya de que los cuidados caigan solo sobre nosotras. Tiene que ser una responsabilidad unida", sentenciaron. Todo ello ante un público que respondió con aplausos en más de una ocasión. De hecho, justo al finalizar incluso llegaron a entonar el cantico "¡No a la guerra!".
A su intervención también se unió la de las integrantes de la Asociación El Cantal, quienes reconocieron desde un principio que sus palabras iban a ser "más suaves", aunque con reivindicaciones compartidas. "Exigimos igualdad real en el trabajo y en la vida cotidiana. No pedimos privilegios, sino derechos".
Las afganas ya "son menos que los animales"
En Alcañiz, los mensajes del "no a la guerra" se han cruzado entremezclado con los cánticos de igualdad repetidos otros años. "En cada conflicto armado las mujeres corren el riesgo de convertirse en un botín de guerra. Nosotras, que ponemos la vida en el centro, sabemos con certeza que no hay derechos e igualdad en medio de las guerras, solo hay muerte, destrucción y violencia física y sexual. Defendemos la paz porque es la condición indispensable para una vida digna. Exigimos la paz como principio irrenunciable para un mundo feminista", han leído las feministas bajoaragonesas. Han puesto como ejemplo la última normativa penal que permite ejercer violencia física grave sobre las mujeres afganas dentro del matrimonio, lo que las sitúa, considera Blanca, zaragozana descendiente de Alcañiz y con 53 años, "por debajo del nivel de los animales".
Las mujeres congregadas este domingo han terminado defendiéndose frente a lo que consideran ataques y sometimiento por parte de la derecha extrema: "Este 8-M salimos en reivindicación de que la lucha feminista es antifascista, nos quieren calladas, silenciadas y solo el feminismo podrá detener al fascismo". Parece que quieran "que volvamos a la España en blanco y negro", ha dicho Grimal, mientras Prades asentía: "El Bajo Aragón es un reflejo también de lo que está ocurriendo en la sociedad. Hay un mensaje de una parte de la ultraderecha con el que parece que molestamos, nos quieren encerrar en casa y relegarnos a segundos puestos. Y nosotras no somos más ni menos que nuestros compañeros. Lo que queremos es la igualdad".
"Nuestro reto es que no se utilice el feminismo como arma política ni como ataque a una parte de la sociedad, porque el feminismo es una casa donde habita toda la sociedad. Esto no es una lucha de las mujeres, sino de toda y para toda la sociedad", ha remachado Grimal, que se ha congratulado por que cada vez más hombres de mediana edad se alinean con los objetivos del movimiento feminista y por que hay "una gran manada de jóvenes que tienen claras sus ideas y que no están dispuestas a que se dé ni un paso atrás".
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No entiendo lo de manifestarse por conseguir desigualdad.
Aterriza a éste planeta. Sal de tu burbuja y leé el artículo antes de comentar.
pues si los mismos derechos al trabajo sobretodo porque la gente que hay y en horario laboral no es normal.