Ni que se fuera la luz, ni que el sonido dejara de funcionar, ni que uno se tuviera sentar en las escaleras de la Casa de Cultura de Calanda - por la gran afluencia que tuvo la gala- fueron motivo alguno para que los pueblos de la comarca del Bajo Aragón se estrecharan la mano este sábado y rindieran un cálido homenaje a once mujeres bajo aragonesas. El objetivo solo era uno y daba igual el resto de circunstancias porque las protagonistas eran ellas y ahí estaban. «La historia está escrita con sus palabras y, que menos, que juntarnos hoy aquí para celebrar el 8M de esta forma. Hay que visibilizar la lucha por los derechos de la mujer y la igualdad día a día no solo uno día como hoy», dijo Alberto Carmona, vicepresidente de la Comarca del Bajo Aragón.
Esta edición fue, todavía más si cabe, más especial que las dos anteriores. Por primera vez la gala se trasladó a Calanda y fue conducida por Marta Castelló de la compañía Políglota Teatro, quienes se encargaron de que no faltará detalle en ninguna de las actuaciones y performance que se desarrollaron durante las dos horas que duro la cita.
Fue turno primero de las presentaciones, Alberto Herrero, alcalde anfitrión de la cita quiso dar las gracias a todos por elegir su pueblo para este día tan especial, a sus palabras se unieron las del presidente comarcal José Miguel Celma y las de la directora del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), María Antoñanzas, que recordó que todavía queda mucho por hacer y el papel esencial que juegan para evitar conflictos y violencias machistas en Aragón. «Es honor que me hayan invitado y me parece una excelente iniciativa y más en un día tan señalado y en el que, lamentablemente, tenemos que seguir reivindicando», expresó
11 reconocimientos
Llegó el turno de los reconocimientos y de los aplausos compartidos. Rompió el hielo la calandina Cristina Tello. «Supo desde bien pequeña cuál era su camino y ya de pequeña recorría las calles de Calanda buscando un balón, una cancha o un equipo. Todavía recuerdo su bicicleta… que tenía un volanta», recordó Alberto Herrero, quién hizo un repaso de la trayectoria profesional de la calandina que sacó más de una lágrima a la misma.
Le siguió el testigo la alcorisa Isabel Félez, que no pudo tener mejor representante para recoger el premio, que su hija Eva, ya que ella estaba de viaje laboral. Félez apostó en 2013 por montar su propio obrador de chocolate en su pueblo natal y «su proyecto es un ejemplo de sostenibilidad, compromiso y «amor por su tierra». «Pocas historias reflejan el espíruto el Bajo Aragón que la de Isabel Félez. Es una visionaria y una mujer que ha demostrado que se puede crear desde lo pequeño», expresó Romina Formento, consejera de la Comarca del Bajo Aragón.
La tercera en recibir el galardón fue María Pilar Lorenzo, de Torrecilla de Alcañiz, de la mano de José Miguel Celma. «Vecina, ahora sí, de Torrecilla de Alcañiz, hace ya unos cuantos años. Su etapa profesional terminó hace un año y estuvo dedicada al sector de la alimentación continuando con tradición de cuatro generaciones», dijo Celma, quién también subrayó el buen trato de María Pilar con todos sus clientes.
Seguían los reconocimientos y esta vez se desplazó hasta La Codoñera y a las manos de Elia Sancho. También era carnicera, de hecho, es la madre de la anterior premiada, María Pilar Lorenzo. «Ella no solamente vendía carne, sino que hacía una función social. La gente iba a su carnicería y charlaba con los vecinos. Personas como ella son las que hacen grandes nuestros pueblos», remarcó Carmona.
El siguiente premio tenía nombre de artista de Berge y no podía ser para otra persona que para Estela Ferrer. «Reconocemos la trayectoria de Estela porque si hay una mujer cuya obra nos invita a reflexionar y, sobre todo, a sentir es la de ella. Es una creadora de formas que transcienden la materia y nos hablan directamente al alma» añadió María Isabel Oliveros, consejera comarcal.
En el caso de Castelserás el premio fue compartido porque recayó para la Asociación de Amas de Casa Santa Bárbara del municipio y fue su propia alcaldesa, Pilar Arelleno, quién se lo entregó. «En esa época no era tan fácil y ellas ayudaron a dinamizar el pueblo y lo siguen haciendo y por ello desde aquí queríamos darles las gracias».
El siguiente homenaje, fue «mucho más que merecido», ya que recayó para Isabel Herrero y Carmina Videira, dos trabajadoras de la institución que este año van a jubilarse. «Hacen que en nuestros pueblos la vida sea más digna y humana. No solo han sido trabajadoras incansables, también pilares esenciales para todo los vecinos del Bajo Aragón», expresó Carmona. La emoción pasó a un primer plano para ambas, después de más de 20 años
Hasta Foz Calanda se fue el siguiente premio y en esta ocasión fue para Margarita Nuez. «Su camino le llevó a Cataluña donde desarrollo una gran trayectoria, lejos de alejarse de su tierra, Margarita siempre tuvo a su pueblo presente. Ha demostrado que la moda es mucho más que diseño, es arte, identidad y expresión» valoró, Luis Miguel Sancho. Ella quiso dedicárselo a Joaquín Padres por «todo lo que le había enseñado en sus inicios».
La gala ya estaba a punto de concluir no sin antes entregar el reconcomiendo la alcañizana Beatriz Royo, su familia fue la encargada de recogerlo y se proyectó un vídeo repasando su vida. «Queremos rendir homenaje a una mujer que vivió y sigue viviendo y que dejó una huella imborrable es su tierra» subrayó Marta Alquézar, concejal de Alcañiz. El último de los reconocimientos se trasladó hasta Valdealgorfa y en la Feria de la Almendra, su alcaldesa Reyes Gimeno se lo entregó a Malén Celma.
Entrega de reconocimientos e instantes de la tercera edición de la gala que en esta ocasión se celebró en Calanda. /A.Z y Ayto de Valdealgorfa


















