Entre nervios, risas e ilusión, los nuevos residentes de Medicina de Familia (MIR) y Enfermería Familiar y Comunitaria (EIR) han comenzado hoy su formación en el Hospital de Alcañiz. La bienvenida, que ha tenido en el salón de actos, ha reunido a cinco residentes MIR y seis EIR, quienes iniciarán su camino en la Unidad Docente Multiprofesional de Alcañiz durante los próximos años.
Aunque en un primer momento se habían cubierto ocho plazas de Medicina, tres residentes han renunciado por motivos personales, dejando finalmente cinco plazas de MIR. A pesar de esta reducción, el equipo docente se ha mostrado optimista. "Si hace tres semanas nos hubieran dicho que iban a venir cinco residentes a nuestra unidad docente, lo hubiéramos firmado y habríamos estado encantados", ha explicado Miguel Guiu, jefe de estudios de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alcañiz y tutor del centro de Caspe, el cual ha afirmado que "están encantados de tener a cinco residentes".
La incertidumbre natural del primer día ha invadido a estos enfermeros y médicos que, han escuchado con mucha atención las palabras de bienvenida de sus nuevos coordinadores. Funcionamiento de la residencia, guardias y rotatorios han sido entre muchas cosas algunos de los puntos que les han explicado. Además de ello, también han realizado una visita por las diferentes instalaciones y plantas del hospital.
En los próximos días se enfrentarán a su primera decisión: elegir centro y respectivo tutor en el municipio donde se quieran formar, en este caso las opciones varían entre Alcañiz, Andorra, Caspe e Híjar y el orden de elección será el mismo que el de sus plazas.
La incorporación de estos nuevos residentes es, según Guiu, una contribución positiva para la sanidad local, ya que está la posibilidad de que estos nuevos médicos opten por trabajar en la zona bajoaragonesa y formar parte del sistema de salud local de cara al futuro.
Además, ha aclarado que los residentes provienen de diferentes puntos de España pero también de países sudamericanos como Venezuela, Bolivia o Nicaragua, lo que refuerza la internacionalización del programa.
Una apuesta por trabajar en el medio rural
Uno de los nuevos residentes que va a comenzar su formación es María Monton, la que fue primera en elegir plaza MIR y no dudó en elegir esta ciudad: "Soy de Teruel, me gustó mucho Alcañiz, lo tengo cerca de casa y me comentaron que es muy familiar y también que la gente está muy a gusto aquí", explica, nerviosa, ante la nueva etapa que se le presenta.
Por otra parte, Diego Griñan, también nuevo residente de Medicina de Familia, se ha mostrado ilusionado por comenzar su formación en Alcañiz, destino con el que guarda un vínculo personal. "Mi hermano ha hecho aquí la residencia, justo él termina y yo la empiezo", ha comentado, haciendo referencia a ese relevo generacional y mostrándose orgulloso de seguir los pasos de su hermano. Diego, natural de Cuenca, ha explicado que por motivos personales se trasladó el año anterior a Zaragoza y ha añadido con tono humorístico que "por coincidencias de la vida o por el destino" ha terminado en Alcañiz.
Aunque todavía quedan cuatro años de formación por delante, Diego no ha dudado en afirmar que, para él, "el medio rural es un lugar atractivo para ejercer esta profesión". Según ha indicado, la diferencia con los hospitales de las grandes ciudades es significativa. "Muchas veces estás en hospitales de las ciudades, como en Zaragoza, por ejemplo, y encuentras residentes de todas las especialidades. Aquí, en la zona rural, tenemos la suerte de poder estar con otros especialistas de otros sectores y tenerlos para nosotros solos, por así decirlo, siendo un poco egoístas". Para Diego, esto se traduce en una formación más especializada y personal.
Uno de los puntos por los que eligió esta especialidad fue por el trato con la gente, algo que también le llama la atención de la zona: "En el medio rural conoces a la gente, tienes ese trato más cercano, que es algo muy importante", ha explicado, a diferencia de las grandes ciudades, donde las personas varían constantemente y no se establece una relación tan cercana como en los pueblos o ciudades de menor tamaño.
La llegada de estos nuevos residentes es un paso crucial para la retención del talento sanitario en el medio rural, especialmente con la apertura inminente del nuevo hospital de Alcañiz. A pesar de la escasez de médicos en diversas especialidades, esta incorporación de jóvenes profesionales representa una oportunidad para fortalecer la plantilla local y asegurar la calidad de los servicios sanitarios en la comarca a largo plazo.









