La batucada alcañizana BattuXanga acaba de regresar a casa tras participar en el prestigioso Festival
Internacional de Teatro de Sibiu (FITS) que tuvo lugar en Rumanía del 21 al 30 de junio. Durante tres días el grupo llevó el ritmo del Bajo Aragón al corazón de Europa, "participando con fuerza, emoción y
mucho color en uno de los encuentros culturales más importantes del mundo", que ha reunido a más
de 5.000 artistas de 82 países en más de 800 eventos.
Con un repertorio "dinámico e interactivo", la batucada conectó con el público a través de la música y
la percusión, ofreciendo dos pases diarios: a las 12.00, cuando recorrían la plaza principal con su pasacalles urbano y participativo, y por la noche, a las 19.45, momento en el que desplegaban su espectáculo "más visual", con vestuarios deslumbrantes. "Lo vivido en Sibiu ha superado todas nuestras expectativas. Nos volvemos con el alma llena, sabiendo que hemos compartido nuestra esencia con personas de todo el mundo y nos ha recordado el poder transformador de la música", valoró Isabel Murria, presidenta de la Asociación Cultural BattuXanga.
Uno de los momentos "más especiales" fue el taller colaborativo realizado el viernes 27 de junio, junto a la batucada local, PulsaR, taller abierto al público general, donde se rompieron las barreras del idioma a golpe de percusión. "Actuar ante 100.000 personas no se hace todos los días. Hemos sido seleccionados a nivel mundial como la única batucada de España, y eso nos llena de orgullo. Llevamos un trocito de Alcañiz a Europa», expresó Daniel Urquizu, en una de las entrevistas de radio realizadas durante el festival. También, fue "simbólico" cuando vieron al director musical Carol Costea, de origen rumano posar emocionado junto al cartel oficial del FITS, donde aparecía el nombre de BattuXanga.
Battuxanga presentó tres tipos de vestuarios diferentes: fucsia y negro, camuflaje y tribal, que simbolizan distintas formas de expresar el ritmo y conectar con el público. Además, todos sus instrumentos fueron vinilados con un diseño especial: «Hemos hecho un diseño muy especial para esta ocasión. Todos nuestros instrumentos llevan la misma simbología, eso nos une aún más como grupo», añadió.
El grupo viajó con 24 integrantes, pero, explican, que detrás de esta experiencia hay 60 músicos comprometidos que forman parte de la batucada BattuXanga. "Este viaje representa el trabajo de muchas personas que aman la música y creen en la fuerza de la cultura compartida. Lo que hemos vivido aquí ha sido mágico. El viaje no fue sencillo, más de 12 horas de trayecto desde Alcañiz hasta Sibiu, "con la ilusión a flor de piel y el objetivo claro, traspasar fronteras para promover nuestra cultura musical".
Desde la Asociación Cultural BattuXanga "quieren agradecer profundamente el apoyo recibido por
parte de instituciones locales como el Ayuntamiento de Alcañiz y la Comarca del Bajo Aragón, y
también mencionar el esfuerzo de Caja Rural de Teruel o el Bistró la Glorieta", además de "aquellos que han creído en este proyecto desde el principio.








