A la hora en que el cuadro de la Última Cena ya luce colgado en la capilla de la Virgen de Pueyos, patrona de Alcañiz, de la Excolegiata local, Jesús Ponz, el archivero jubilado de la localidad que descubrió en estado de abandono este lienzo del siglo XVII se encuentra viajando a la India. "Con pena por no poder estar en esta celebración, tenía los billetes reservados y le ha coincidido", decía este domingo Carlos Andreu, concejal de Desarrollo y Patrimonio Cultural de Alcañiz y diputado autonómico por Vox. Su concejalía espera ahora que con la obra coronando la capilla dé un impulso al turismo local contando con un nuevo polo de atracción más al foráneo. Y el padre Juanes, párroco de la iglesia municipal, al instante lo corrobora: "Nos están llamando muchas personas de Valencia, de Castellón, preguntando a qué hora abre la iglesia para conocer el lienzo. Pero no sólo, hay interesados en todas partes de España".
La historia del cuadro de corriente tenebrista, no por muchas veces contada, deja de asombrar a quien la escucha: sobre la obra aún penden algunas dudas. Se data alrededor de 1650 y se atribuye al genial pintor aragonés Francisco de Miedes, sin tener aún la certeza absoluta. Cuando el archivero la divisó en una sala sobre la capilla de la Soledad, la dejó durante un tiempo hasta que pensó en que podía tener algún valor. Corría el año 2016. Desde entonces, el cuadro ha pasado por algunas vicisitudes, como a quién se atribuía la restauración o en qué lugar se ubicaría, museo o iglesia. Andreu destaca que el mayor valor de la obra es el de la propia supervivencia: "Ha sobrevivido a 350 años y hoy está aquí". El concejal también destaca que la encargada de las labores de restauración, la Fundación Santa María de Albarracín es una referencia en Aragón y en España y ha hecho un gran trabajo; primero determinando el estado de deterioro que presentaba el original, luego con el estucado de lagunas, pasando por la reintegración cromática, la limpieza del reverso, la consolidación de la capa pictórica y, finalmente, el montaje.
Ahí también tuvo su mano el padre Juanes, que escogió el mejor emplazamiento para esta joya del arte religioso. "Se dice, según la tradición, que el cuadro estuvo dentro de la capilla del Santísimo, así que ahora en la capilla de la patrona y en el lado de la capilla del Santísimo es el mejor lugar, propuse". El sacerdote ha protagonizado este domingo la ceremonia inicial de entronización, veneración al público y bendición de la obra en este enclave y ha resaltado que "la iglesia no es un museo". "Por eso es importante la veneración, la exposición al público, pero con respeto a que mucha gente viene y los ves frente al cuadro en actitud de oración, rezando. El arte religioso se hizo para educar a la gente, mostrar en qué consistía el misterio de la fe, por eso es importante destacar que el arte despierta un acto de fe. No solo es arte, es arte que tiene que elevar el espíritu".

de De Miedes. / E. M.
En vertical y con un Judas lleno de amargura
Del trazo que el autor de la obra dio a los apóstoles rodeando a Jesús ante la última cena se han escrito ríos de tinta. El cuadro destaca por su espectacular estilo barroco y por su formato vertical, algo poco habitual en otras representaciones pictóricas de esta escena. La obra muestra a Jesús iluminado en el centro, rodeado por los apóstoles con expresiones de emoción. Tras la minuciosa restauración, el lienzo ha recuperado su esplendor original, relevando incluso detalles ocultos durante siglos como la posición de un gato en las faldas de Judas. Precisamente Judas es quien más llama la atención en el contexto del lienzo: según explica el padre Juanes, "su actitud, su mala cara es la interpretación del autor de la amargura que siente Judas por el acto que va a cometer. De hecho, lo pinta junto a un gato, que representa la malicia y la picardía, y con la bolsa de monedas de oro que ya ha recibido por la traición que va a perpetrar contra Jesús". Mientras, Juan duerme plácidamente en el pecho de Jesús para la Eucaristía y el resto de apóstoles están serenos. "La mirada de tranquilidad de todos contrasta con la mirada de rencor de Judas. Lo que hay dentro del espíritu se refleja perfectamente en esta maravilla de obra, que es una joya que está ya en las paredes de nuestra iglesia", acaba el cura.

Tras la ceremonia, donde se ha expuesto a los feligreses una réplica del lienzo junto al altar y que ha contado con la participación de un nutrido grupo de miembros de la Orden del Pueblo Templario, se ha ofrecido un picoteo en la sala social a los presentes. Allí, Ignacio Guallart de Viala, propietario de bodegas IGV, ha regado la celebración con la línea de botellas de edición limitada que ha lanzado con la imagen del cuadro estampada en el frontal. Además, se alinea esta promoción de la nueva joya artístico-cristiana con el empeño del Ayuntamiento en incluir la visita al cuadro dentro de la ruta del Grial (que una Valencia, Alcañiz y San Juan de la Peña, que albergó durante años el cáliz), potenciar las visitas a la bodega Guallart, y la llegada de visitantes a la Excolegiata de Santa María la Mayor de Alcañiz, las pinturas rupestres de la localidad o el Castillo.

Al margen de la emoción por ver culminado el trabajo de restauración, presupuestado en unos 12.000 euros y del que Andreu se ha mostrado profundamente satisfecho, llevado al ámbito político sí ha confesado que se encuentra "dolido" por la falta de respaldo público por el resto de la corporación, quienes no han asistido al acto del domingo, así como al resto de eventos organizados este fin de semana en Alcañiz y relacionados con la presentación de la obra. Sí lo ha arropado la otra diputada autonómica por Vox de la zona, la concejal andorrana Aroha Rochela.
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No me ha quedado claro… la restauración la costea el ayuntamiento, la iglesia, los templarios, las bodegas o VOX?
Rascando un poco las capas de esta noticia aparecen tintes sepia, como de otros tiempos…
Bendito sea el vino!!!
vale más que se lo gasten en la restauración que en Comidas del pp
Ya lo creo.
Madre mía,cuesta 12.000 euros la restauración,se queja de falta de apoyo del resto de la corporación.
Tener en cuenta que estos son los que hablan de chiringuitos.
La que nos viene encima.
Es una obra de arte del siglo XVII, que aquí no abundan precisamente. Pero la política por desgracia lo enmierda todo, me da igual de qué signo sea.
Me parece lamentable que un cuadro del siglo XVII, no hubiera nadie mas de la corporacion. A mi me parece una falta de respeto, tanto al concejal Andreu, da igual de que partido sea, como al resto de los Alcañizanos.
La Orden del Temple se disolvió en 1312, ¿qué tiene que ver con un cuadro del siglo XVII?
No soy de Acañiz ; por eso supongo me cosiderareis neutral. humildemente creo que una obra de arte que teneis. debeis respetar como tal los alcañizanos y estar orgullosos de tener dicha obra.