Bomberos de la Diputación de Zaragoza y Huesca se encuentran monitorizando con láser el exterior del edificio en riesgo de derrumbe de Caspe. El objetivo es comprobar posibles movimientos en las grietas que presenta la estructura a través de unas mediciones muy precisas y milimétricas. Las principales deficiencias se encuentran en los bajos del edificio, "sobre todo en las partes más altas".
Por el momento, el sistema no ha detectado movimientos en las grietas, aunque queda por ver la evolución de la situación a lo largo del día. En Caspe lleva lloviendo toda la mañana, un factor que tampoco ayuda. "Es un agua que no ayudará porque seguramente se acabe filtrando", explicó Gabriel Luena, oficial del parque de bomberos de Caspe. Se mantiene un dispositivo de seguridad de 20 metros, y en la zona también se encuentran presentes efectivos de Protección Civil, Guardia Civil y varios medios de comunicación.
La bajante también cuenta con "importantes manchas de humedad" y "se ve que el edificio tiene en su interior deficiencias", apuntan los bomberos. Aun así, todavía no se puede valorar un riesgo inminente real. "Lo que está haciendo el Ayuntamiento con la Diputación es valorar ese riesgo a través de estos aparatos", añadió Luena. En este sentido, se está valorando con técnicos del Ayuntamiento que los cuerpos de seguridad también realicen una monitorización interna del edificio.
El Ayuntamiento decretó el pasado jueves por la tarde el desalojo de los vecinos del edificio. La alerta saltó el martes por la tarde, cuando la Policía Local detectó una grieta de entre 20 y 25 centímetros en los bajos del edificio, una fisura que no existía previamente.
Imágenes del estado del edificio en riesgo de derrumbe de Caspe./ Ayuntamiento.













