Con solo ver las caras de los niños y niñas que participan -la mayoría por primera vez- como actores en la Conmemoración del Compromiso, uno ya sabe que el relevo generacional está más que asegurado en Caspe. Pablo Mir, Hugo Beltrán, Sofía Planas, Sofía Beltrán, Manuela Piazuelo, Martín, Sala, Leyre Celma, Nora Celma y David Poblador acuden puntuales a sus ensayos y la última semana fueron los pasados martes, miércoles y jueves. El martes lo dedicaron a la colocación, entradas y salidas; el miércoles a ensayar la obra y el jueves ya practicaron todo con micrófonos.
Cada vez son más conscientes de la importancia que tuvo la conmemoración del Compromiso en 1412, e incluso, algunos ya piensan en el personaje que les gustaría interpretar cuando se vaya haciendo mayores, pero por el momento, los días antes del fin de semana clave les tocaba aprender el que iban a desarrollar esta edición. Los hermanos Beltrán son los encargados de representar a los hijos del Rey Martín y las hermanas Celma participan en la obra central en la escena del ajedrez, Nora lo hace por primera vez y su hermana, Leyre, repite. «Mi hermana me dijo que era una experiencia muy buena y no dude en apuntarme esta vez», dice con una sonrisa de oreja a oreja. «Ha sido como me esperaba y los ensayos son muy divertidos. Compartirlo con mi hermana me ayuda mucho», añade. Sofía Beltrán mira de reojo a su hermano, Hugo, que explica que sus abuelos también forman parte del Compromiso, de hecho, su abuelo participa en una de las farsas. «Es lo que me ha movido y por eso vine por primera vez y ahora repito», explica. Sofía Beltrán es de pocas palabras, pero, con su cara, ya se nota que mal no se lo está pasando y con su hermano Hugo «todo es mejor».
"Tenemos pocos nervios"
Los nervios suelen jugar malas pasadas a la hora de subirse al escenario, pero este grupo de caspolinos, confiesa «que tiene pocos» y si los hay, algunos tienen hasta sus propias técnicas para hacerles frente. Por ejemplo, David, se pellizca de forma suave en las manos y «ya se calma». A Pablo le ocurre lo contrario, «tiene muchos nervios» pero la «experiencia pesa más que esos momentos previos de nervios». «Lo que más me gusta es que ahora tengo más papel y me siento muy bien con él», añade.
Parte de los miembros del grupo se conocían entre ellos, pero ensayar juntos, ha hecho que sean más amigos y con solo verlos ya se nota que quieren repetir al año siguiente. En el caso de Martín Sala es el primer año que forma parte de este equipo, le «gusta mucho su papel y además sale con su amigo, David». Es el encargado de portar el incienso y, por el momento, confesaba «que los ensayos los ve fáciles». A David, le ocurre algo parecido, va vestido de blanco y negro y es el primero de los niños que pidió salir en el Compromiso. «Creo que será divertido poder conmemorar un hecho que ocurrió en mi pueblo hace tantos años», dice. Muchos se apuntaron por probar una experiencia nueva, como es el caso de Manuel, y porque les gusta mucho actuar. «Disfruto y me lo paso en grande. Me da igual el papel, mientras participe ya estoy contento» confiesa.
De alguna manera, todos ellos sin darse cuenta y con esa sonrisa que les caracteriza en los ensayos, siguen día a día asegurando el futuro del Compromiso. Un orgullo que también se ve reflejado en la cara de sus familiares mientras explican cada uno de estos niños a las periodistas de La COMARCA que organizaron este reportaje para conocer cuáles son sus sensaciones a una semana previa de regresar al siglo XV.
Las mujeres, protagonistas
Continúa potenciándose el papel de las mujeres en la conmemoración del Compromiso, al igual que se hizo la edición anterior, para también explicar la forma en la que vivían en el siglo XV y todas las trabas a las que debían de hacer frente, como es el caso de Blanca de Navarra. Las actrices voluntarias Mari Carmen Fontané, Eva Izquierdo, Silvia Blasco, María Teresa Lasheras y Marina Benedí coinciden en que su «escena es de las que más imponen del acto central». Se explica la trágica vida de Blanca de Navarra en manos de un marido que abusaba de ella.
Está interpretada por Marina Benedí, que, en su papel de reina, a pesar de todos los obstáculos que tiene que asumir, sigue ejerciendo y, además, va narrando la muerte de sus hijos. «Meterme en sus carnes es un reto. Es un monólogo fuerte, largo, pero todo sea por el Compromiso y Caspe», defiende, Benedí. Es una escena por y para las mujeres y las cinco «se muestran encantadas de poder colaborar». «Lo importante es explicarle a la gente lo que sucedió y que de esta manera puedan conocer el siglo XV», explica.








