Este fin de semana, Calanda se llenó de música y emoción con un festival de jota solidario que reunió a cerca de 500 personas, todas con un objetivo compartido: apoyar a la Asociación Pro Salud Mental Bajo Aragón (ASAPME). La recaudación alcanzó los 3.500 euros, una cifra que refleja la calurosa acogida y el compromiso de la comunidad con la salud mental.
«La respuesta del público ha sido fantástica», aseguró Verónica Rocafull, trabajadora social de ASAPME, quien destacó el entusiasmo de los asistentes y el ambiente festivo que se vivió en la gala. Durante dos horas y media, los espectadores se sumergieron en un repertorio de jotas tradicionales del Bajo Aragón histórico, con piezas dedicadas a pueblos como Alcañiz, Calanda y Andorra. «El público estuvo muy atento, nadie se levantó durante el espectáculo», afirmó Rocafull, y resaltó el papel de la rondalla de 35 músicos, dirigidos por Luis Quílez, quienes lograron mantener la atención y el ánimo de los asistentes durante toda la velada.
Los fondos recaudados se destinarán a cubrir actividades y proyectos de ASAPME que no pueden financiarse solo con subvenciones, como talleres y programas diseñados para sus usuarios. «En Calanda ya nos conocen bien, pero eventos como este son fundamentales para darnos a conocer en otros pueblos», explicó Rocafull, enfatizando cómo la gala también ayuda a expandir el mensaje de la entidad por toda la región, e incluso a lugares como Teruel y Zaragoza.
La organización no estuvo exenta de retos: coordinar a tantos artistas en un mismo fin de semana requirió un gran esfuerzo, y las aportaciones de los comercios locales fueron clave para que todo saliera adelante. «Los patrocinadores y las empresas de la zona han cubierto gastos como el sonido y la hospitalidad para los joteros, que han venido de forma totalmente desinteresada», explicó Rocafull, agradeciendo la generosidad de los artistas, quienes no cobraron ni un céntimo por su participación.
De cara al futuro, ASAPME planea repetir esta gala cada dos años, con la intención de seguir consolidando este apoyo solidario en la región. «Esperamos que en la próxima edición podamos superar esta cifra de asistencia», concluyó Rocafull, ilusionada con la posibilidad de volver a llenar el auditorio para una causa tan importante.







