Una historia conmovedora y divertida que combina el entretenimiento y el aprendizaje, así es ‘La Historia de Calatravo’, un libro escrito por la alcañizana Marina Erruz basado en la historia de su padre. Una trama para niños que habla y explica el aprendizaje del tiempo a través de los ojos de un alienígena que llega a la tierra desde un planeta en el que nada cambia.
Por ello, cada capítulo trata un factor diferente del tiempo como la familia, el cambio físico o los medios de comunicación. Explica conceptos también como la perdurabilidad a través de las facetas del personaje. Todo ello de un modo descriptivo para que pueda ser fácilmente comprensible. «El aprendizaje del protagonista al final es el aprendizaje de los niños», señala Erruz.
Pero, además, cada capítulo guarda una sorpresa, tras su lectura guarda una actividad para que los niños hagan en sus casas y de ese modo interiorizar lo aprendido. «Los más pequeños no tienen el concepto del tiempo, no saben qué hora es, si toca almorzar o ir al recreo, si es navidad o los años que se llevan con sus hermanos, es importante trabajarlo desde pequeños para que poco a poco cada uno cuando esté preparado pueda comprenderlo», explica la docente.
El nombre de Calatravo no es casualidad, el cuento también guarda un fuerte vínculo con Alcañiz. «Constantemente podemos ver referencias a la ciudad, desde el planeta del que viene hasta que llega a Alcañiz, hay constantes ilustraciones de lugares muy reconocidos», añade Erruz. Otro de los aspectos fundamentales son las ilustraciones, de las que, en un primer momento, se encargó la propia escritora. Sin embargo, decidió dejarlo en manos de Alicia Fernández. «Es una profesional y no podría estar más contenta con el resultado, me siento muy identificada con su forma de dibujar», señala la autora.
Emoción tras los nervios
Su carrera como docente y este trabajo ya son dos conceptos «inseparables», de hecho, el libro parte de su Trabajo Final de Grado. «Siempre me ha gustado escribir y llevaba un tiempo más activa, pero el TFG me hizo hacerlo público. El libro surge porque soy profesora, pero si no fuera profesora no habría salido la idea, van de la mano», confiesa.
Ahora, ya con el libro entre manos, lo está desde el 4 de octubre, y en medio de promociones, la escritora vive una vorágine de ilusión y nervios por si no gustaba. «Guardé bastante secretismo, incluso con mi familia, y hasta que salió publicado no lo compartí con mis alumnos. Cuando lo exterioricé y me quité ese peso de encima fue increíble, porque recibí una muy buena bienvenida, los alumnos están emocionados».







