El coordinador de los agentes de protección de la naturaleza en Aragón, Javier Escorza, ha advertido que «el estado actual de los montes es consecuencia directa de cómo vivimos hoy». Esta afirmación resume una realidad cada vez más evidente: la falta de limpieza en los bosques ha incrementado el riesgo de incendios y pone en jaque la prevención.
A diferencia de décadas pasadas, cuando el uso del monte era parte esencial del día a día rural —para leña, pasto o pequeños aprovechamientos—, hoy la mayoría de esos usos han desaparecido. «En los años 50, la gente vivía del monte. Cogían leña, tenían su ganado, sus animales, y se recolectaban muchas cosas del monte. Hoy la gente apenas coge leña, ni le interesa, ni ya no se hace mucho de los usos que se hacían antes", ha lamentado Escorza.
En la actualidad, la forma de vida hace que se haga mucha menos leña que antes, que se aprovechen los montes mucho menos que antes y que los ganados vayan a los montes mucho menos que antes. "Nadie piensa que se vaya a recolectar la cebada ni el maíz con una hoz, sino con grandes cosechadoras. Hoy en el monte también se trabaja así y no hay que asustarse, lo que hace falta es que vayamos implementando que los aprovechamientos son necesarios", ha aclarado Escorza.
Este abandono ha tenido consecuencias claras: masas forestales densas, acículas secas acumuladas y vegetación que actúa como un polvorín en plena temporada de calor. Aunque los rayos o el clima extremo son factores inevitables, la limpieza del monte podría evitar que una chispa se convierta en desastre.
Desde el Gobierno de Aragón, las cuadrillas de prevención y extinción trabajan de forma continua, también en invierno. Su labor incluye la creación de fajas auxiliares y cortafuegos, esenciales para contener fuegos en caso de emergencia. Pero los medios públicos no son suficientes para abarcar toda la superficie forestal de la región.
Es clave que también que el monte privado entre en esta dinámica, según ha explicado Escorza. Empresas forestales, particulares y administraciones locales pueden jugar un papel relevante en la gestión activa de estos espacios, que cada primavera se recargan de vegetación nueva.
«El monte es muy grande, cada primavera desarrolla muchísimo y, por lo tanto, extraer ese combustible vivo es muy necesario», ha resumido el coordinador. «Solo así se puede reducir el riesgo y mantener los montes más seguros». Mientras tanto, el monte espera. Y cada rama caída sin recoger es un recordatorio del trabajo pendiente.
"Trabajar el monte no está prohibido, está olvidado"
Uno de los mitos más repetidos en el medio rural es que ya no se puede trabajar en el monte, especialmente en zonas protegidas. Escorza desmiente esta creencia: "Hoy se permite casi todo tiempo de aprovechamiento, pero de forma regulada. Muchos solo requieren una simple comunicación. El problema, según ha explicado, es que no hay costumbre ni interés en hacerlo.








los cambios en la forma de vida no es cierto la cierto es las prohibiciones de los gobiernos prohíben que pises el Monte prohíben pastar los animales trabajar y limpiar a los agricultores.todo esto tiene unas consecuencias que ellos lo saben porque son intereses
casualidades de la vida que el mapa de incendios coincide con el mapa de minas de litio que quieren explotar.
No mientas.
La mayoría de gente que vive en los pueblos no necesita pisar el monte para nada. Hace 50 años todo el mundo que vivia en los pueblos tenia que pisar el monte para vivir si o sí.
que pesadilla con los bulos de las minas…de verdad
Los usos y aprovechamientos del Monte los a ido eliminando poco a poco la propia administración.
Todo son trabas administrativas, leyes y tasas (esto último muy importante para las arcas públicas).
pero las personas que todavía si viven en pueblos, tienen su ganado, etc como antaño, que poco se habla de las trabas que se ponen desde los despachos sin conocer la realidad del monte, río, …
Los cambios en la forma de vida no, la agenda 20/30 que te prohíbe tocar el monte y los cauces de los ríos
Y aquí tenemos a un montón de gente que, igual vive en los pueblos, pero no se ha enterado que la mayoría de gente que vive en los pueblos no tiene ninguna necesidad de pisar el monte o de quitar maleza de sus fincas porque no las van a trabajar. O directamente ni saben que son propietarios de la finca o si lo saben, no saben ni donde están.
Tengo 61 años y trabaje toda la vida en el campo,estoi totalmente de acuerdo que antes la gente iba al monte y cogía leña incluso pegada al cauce de los ríos hoy no se puede hacer nada ,ponen restricciones a todo les parece que son muy listos y lo que hacen es combertir el monte en un polvorín, no ai ni truchas que ni entra el sol en el agua con tanto arboledo ,valla técnicos que tenemos en la administración