Carlos Magallón ha regresado del Campeonato de Europa sub-17 de halterofilia con un octavo puesto en el total olímpico y, sobre todo, con una nueva experiencia internacional que sumar a una temporada de grandes aprendizajes. El levantador alcañizano completó 291 kilos en Pristina, con 125 en arrancada y 166 en dos tiempos, aunque reconoce que la competición no fue una de sus mejores actuaciones.
"En cuanto a la competición no ha sido mi mejor competición", admite Magallón, que únicamente pudo completar cuatro de sus seis intentos. Aun así, el resultado le permitió mejorar en un kilo su registro del Mundial de Cali y cerrar el Europeo con un sexto puesto en dos tiempos. "La experiencia ha sido muy buena y por lo menos he mejorado mi marca, aunque sea solo por un kilo", explica.
Una competición de sensaciones desiguales
El alcañizano encontró sus principales dificultades en la arrancada. Después de levantar 125 kilos en su primer intento, no pudo completar posteriormente los dos intentos de 131 kilos, lo que le llevó a terminar octavo en esta modalidad. Las sensaciones fueron diferentes en los dos tiempos. Magallón completó sus tres levantamientos, con 153, 160 y 166 kilos, y consiguió remontar posiciones hasta situarse sexto. «Sobre todo en la arrancada, que es donde fallé más, no me sentí muy bien. Pero luego en el dos tiempos sí que conseguí remontar un poco y me notaba con muy buenas sensaciones», señala.
El resultado final fue de 291 kilos, un registro que supera en un kilo los 290 que consiguió en el Mundial de Cali, donde terminó séptimo. Sin embargo, el levantador reconoce que se había marcado un objetivo más ambicioso antes de viajar a Kosovo: acercarse a los 310 kilos de total olímpico. "En general la competición estuvo bien, pero mejorable", resume.
Ahora toca bajar el ritmo
El Europeo ha puesto el punto final a un verano especialmente exigente para Magallón, que ha encadenado sus dos primeras grandes competiciones internacionales con la Selección Española. El propio levantador reconoce que mantener el nivel de exigencia durante los meses de verano ha supuesto una dificultad añadida.
"No estaba acostumbrado a, en verano, seguir exigiéndome tanto, ya que era una época de más relajación", explica. Ahora tendrá aproximadamente un mes de menor carga antes de volver a afrontar una preparación más intensa.
El descanso, eso sí, no será absoluto. "Seguiré entrenando, pero más suave", apunta el alcañizano, que ya tiene en el horizonte dos citas nacionales importantes para el tramo final del año: el Campeonato de España Junior y la Copa del Rey.
El récord de España, entre ceja y ceja
Los próximos meses llegan además con un objetivo concreto. Magallón aspira a pelear por el récord de España sub-17 en dos tiempos, establecido actualmente en 173 kilos. "Espero incluso hacer el récord de España sub-17, que ese es uno de mis objetivos para este año", afirma. Su mejor registro en Pristina fue de 166 kilos, por lo que todavía tiene por delante siete kilos para alcanzar la plusmarca, una diferencia que el propio deportista no considera sencilla de superar.
"No va a ser fácil, pero se va a intentar", asegura. La ambición se mantiene intacta pese a la carga acumulada durante la temporada. "Físicamente estoy con muchas ganas de seguir entrenando, aunque me toque un poco de descanso. Y mentalmente muy bien, con ganas de conseguir muchísimo más", destaca.
El salto a la categoría junior
El gran cambio llegará el próximo año, cuando Magallón deje atrás la categoría sub-17 para competir como junior sub-20. El salto supondrá enfrentarse a deportistas hasta tres años mayores, algo que el alcañizano considera uno de los principales retos de su próxima etapa. "Paso de luchar contra gente de mi edad a contra gente incluso tres años más mayor, y eso internacionalmente es muy complicado", reconoce.
A la diferencia de edad y experiencia se suma el aumento de las exigencias para acceder a las grandes competiciones. La mínima para disputar el Campeonato de Europa Junior estará en los 318 kilos de total olímpico. Pese a la dificultad, Magallón ya tiene claros sus objetivos: "El año que viene paso a ser junior y el objetivo es ir al Europeo y al Mundial Junior".
«Esto es el principio»
El levantador alcañizano afronta este nuevo escenario con la confianza que le han proporcionado sus primeras experiencias internacionales. Séptimo en el Mundial de Cali y octavo ahora en el Europeo de Pristina, Magallón considera que su progresión todavía está lejos de haber alcanzado su techo.
"Ha sido increíble todo este tiempo. No me imaginaba cuando empecé ni mucho menos llegar hasta aquí", reconoce. Y lanza un mensaje que resume su ambición: "Ahora que he llegado a este punto, esto es el principio y quiero conseguir muchísimo más".
En ese camino, además, cuenta con un apoyo fundamental. Su familia le acompaña en sus desplazamientos y competiciones y, para el deportista, constituye una pieza indispensable de su progresión. "Me acompañan siempre a todos lados que voy, y sin ellos no habría conseguido nada de lo que he conseguido", concluye.









