Carlos Magallón encara la recta final de su preparación para el Campeonato de Europa sub-17 de halterofilia con un objetivo ambicioso: luchar por una medalla. El haltera alcañizano ha completado recientemente una concentración de diez días en Laredo (Cantabria), donde ha trabajado junto a otros jóvenes deportistas de las federaciones Aragonesa, Catalana y Asturiana para afinar su puesta a punto antes de viajar a Kosovo.
La concentración ha servido como último gran bloque de preparación después de que Magallón participase a mediados de julio en el Mundial de Cali, donde debutó internacionalmente con la Selección Española y firmó un total olímpico de 290 kilos, gracias a sus 130 kilos en arrancada y 160 en dos tiempos.
En Laredo, los entrenamientos estuvieron dirigidos por los técnicos de las tres federaciones y se desarrollaron de manera conjunta. «Entrenábamos todos en conjunto», explica Magallón, que destaca especialmente la motivación de compartir sesiones con deportistas a los que ya conocía de la competición internacional. «Estar ahí con gente con la que te vas a ir a los Europeos y que has visto en el Mundial es una motivación muy grande», señala.
Las jornadas incluían una sesión diaria de unas dos horas, aunque la preparación se prolongaba durante toda la mañana entre estiramientos, recuperación y trabajo en el gimnasio. La intensidad fue similar a la preparación del Mundial, pero con especial protagonismo para los pesos elevados.
Más que diez días de entrenamiento
La concentración también ha permitido a los deportistas estrechar lazos fuera de la tarima. Magallón reconoce que se ha convertido en una experiencia especialmente positiva a nivel personal, ya que durante esos diez días compartieron buena parte del tiempo libre, incluso con jornadas en la playa para desconectar de los entrenamientos.
«Nos hemos hecho muy amigos», asegura el alcañizano, que destaca especialmente la relación creada con deportistas de la Federación Asturiana, a algunos de los cuales no conocía antes de esta experiencia. La buena acogida de la concentración hace que los deportistas y técnicos ya tengan en mente repetir una experiencia similar en el futuro. Para Magallón, todo salió según lo previsto: «Han salido resultados muy buenos, buenos entrenos y no solo eso, también buena compañía, que al fin y al cabo es muy importante».

Último empujón antes de Kosovo
Una vez finalizada la concentración, el levantador alcañizano ha regresado a Zaragoza para afrontar junto a su entrenador y su club la última semana de preparación. Este domingo está previsto que ponga rumbo a Kosovo, donde el Campeonato de Europa se disputará en Pristina del 20 al 27 de agosto.
Magallón tendrá que esperar hasta la última jornada para entrar en competición. Su participación está prevista para el jueves 27 de agosto, a partir de las 14.00, en una categoría sub-17 que reunirá a algunos de los mejores levantadores de su edad del continente.
Después del octavo puesto que se marcó como objetivo en el Mundial de Cali, consiguiendo finalmente el séptimo lugar, el reto ahora es todavía mayor. «Voy a intentar luchar por una medalla», afirma el alcañizano, consciente de la dificultad que entraña el objetivo ante el elevado nivel de la competición europea.
Para tener opciones de subir al podio, Magallón calcula que necesitaría acercarse a los 310 kilos de total olímpico, con unos 140-142 kilos en arrancada y entre 175 y 180 en dos tiempos. Se trata de un salto importante respecto a los 290 kilos que consiguió en Colombia, aunque el trabajo realizado durante las últimas semanas le permite afrontar la cita con confianza.
«Es un salto bastante elevado comparado con el Mundial», reconoce. Durante la concentración todavía no ha probado esos pesos máximos, pero sí ha trabajado con mayor volumen y cargas elevadas, acumulando repeticiones que buscan dejarle preparado para el momento decisivo. Así, después de un verano cargado de entrenamientos y competiciones, Carlos Magallón afronta en Pristina su segunda gran cita internacional consecutiva con la Selección Española. Esta vez, con una meta clara: pelear por las medallas en el Europeo sub-17.









