Carlos Magallón (Alcañiz, 17 años) se ha consolidado como una de las grandes promesas de la halterofilia española tras firmar una brillante actuación en el Campeonato del Mundo Sub-17, disputado en la ciudad colombiana de Cali. El deportista bajoaragonés finalizó en séptima posición en la categoría de más de 94 kilos, convirtiéndose en el mejor representante español de su peso y quedando a tan solo un kilo del sexto puesto. Un resultado que confirma la progresión de un joven que ya suma récords autonómicos, medallas nacionales y que sueña con alcanzar la élite internacional.
Magallón repasa cómo vivió su debut mundialista, la importancia de la preparación física y mental, el esfuerzo de compaginar los estudios con los entrenamientos y los objetivos que ya se marca para el próximo Campeonato de Europa. Además, comparte la ilusión que le supone ser el encargado de lanzar el chupinazo de las fiestas de su localidad, Valmuel, y lanza un mensaje de perseverancia a los jóvenes que aspiran a abrirse camino en el deporte de alto nivel. Además, después de mucho tiempo, reconoce públicamente el único sueño que le queda por cumplir: los Juegos Olímpicos.
¿Cómo describirías tus sensaciones tras este debut mundialista?
La verdad es que es una pasada. No me esperaba llegar hasta aquí y es una sensación muy extraña pero muy alegre porque al fin y al cabo he llegado bastante lejos. Con muchas ganas de seguir y no parar. Es como un techo al revés, es seguir y seguir para alcanzar la meta que es llegar a los Juegos Olímpicos.
Al final ha sido una experiencia muy grande: tu primer Mundial. Además, has viajado a otro continente y ha supuesto muchísimas emociones, ¿no?
Así es. Mi primer viaje y, encima, ha sido lejos. He ido con la Federación Española y la verdad es que ha ido muy bien y ha sido muy emocionante.
En la modalidad de arrancada lograste levantar 130 kilos y en dos tiempos 160 kilos cumpliendo todos tus intentos. ¿Qué estrategia seguiste para mantener esta regularidad y la concentración?
Me ayudaron mucho mis compañeros que estaban dentro. Ellos me ayudaron a calentar y me decían que tuviera mucha calma, que me centrara en la competición y no mirara a los demás. La competición era mía, competía contra mí mismo y eso fue lo que me hizo estar completamente concentrado y relajado y me permitió lograr levantar los seis intentos.
Al final es una competición muy grande. Eres consciente que se trata de una competición muy importante para tu futuro. ¿No crees que a veces nos ponemos mucha presión?
Sí, la mentalidad es lo más importante, aparte de la fuerza. Si tú vas con una buena mentalidad y vas relajado, las competiciones siempre salen bien.
Te has quedado a tan sólo un kilo del sexto puesto mundial, ¿cómo viviste quedarte tan cerca del podio? ¿Qué aprendizajes te llevas de esta experiencia?
Pues estuve muy cerca de quedar sexto, sí, a un kilo. Tampoco iba con intención de superar a nadie. Me quería batir a mí mismo y hacerlo lo mejor posible. Quedar en el mejor puesto posible y la verdad es que lo conseguí con el séptimo puesto. Ahora quiero seguir entrenando para intentar sacar un podio en el Europeo.
Desde tu mínima en el campeonato de España en Alcañiz hasta el Mundial, ¿cómo ha sido esa preparación física, para enfrentarte a los mejores del mundo?
Pues la verdad es que ha sido bastante dura. Muy intensa. Con mis compañeros apoyándome cada día han terminado siendo unos entrenamientos muy buenos,. No sólo intensos, también han sido muy muy alegres.
Ahora estamos de lleno en el verano, suponemos que tendrás vacaciones, pero, además de los entrenamientos durante la última temporada, vienes de un curso académico, ¿Cómo lo compaginas todo?
He estado haciendo un grado medio. Mi entrenador me dice que los estudios son lo primero. Me toca estudiar, pero la verdad es que estoy muy motivado con todo. No hay ningún problema, lo compagino bastante bien. Las tardes las tengo muy ocupadas entrenando. Entreno más de dos horas al día y a la verdad es que lo llevo bien. Es algo que me gusta hacer. Me gusta entrenar, se me pasa el tiempo rápido y me gusta.
Imagino que debe ser un orgullo ser el mejor representante español en tu categoría, ¿Qué significa para ti representar a España, Aragón y Alcañiz a nivel internacional?
No lo asimilo del todo. Es algo súper grande. Representar a España y a Alcañiz, mi pueblo, es un orgullo. Creo que todavía no lo asimilo, pero cuando me pongo a pensar en ello es algo increíble.
También te llega el honor del chupinazo de las fiestas de Valmuel. ¿Cómo te sientes al protagonizar un acto así?
Es que es una pasada. Tengo muchas ganas de hacerlo. Es mi pueblo y voy a dar el chupinazo yo. Casi no me lo creo. Mi padre me enseño la carta y cuando me enteré fue una alegría la verdad.
A tus 17 años ya cuentas con récords autonómicos y medallas nacionales, ¿qué metas te marcas ahora tras esta experiencia mundialista?
El Europeo del 27 de agosto. La meta sería intentar quedar en el podio de ese Europeo. Está difícil pero estamos entrenando para conseguirlo.
¿Qué mensaje darías a los jóvenes, tanto de tu comarca como a nivel nacional, que sueñan también con dedicarse a la halterofilia o cualquier otro deporte?
No rendirse. Un perdedor no pierde por perder, pierde por no continuar y rendirse.







