El grito se escuchaba antes incluso de que Carlos Magallón agarrase la barra. En el Campeonato Nacional de Halterofilia en Edad Escolar organizado en el Recinto Ferial de Alcañiz no cabía un aplauso más este domingo. Familiares, amistades, entrenadores, compañeros y vecinos contenían la respiración mientras el alcañizano afrontaba el levantamiento decisivo: alcanzar los 149 kilos en dos tiempos que le daban la mínima para el Campeonato del Mundo Sub-17 de Halterofilia a celebrar en Colombia. Y lo conseguía en casa, en medio de una ovación ensordecedora que convertía la competición en una auténtica fiesta del deporte.
Magallón, que milita en el club Helios Zaragoza, levantaba 122 kilos en arrancada, con los que lograba la plata, y alcanzaba después esos 149 kilos en dos tiempos que le valían el oro y el billete mundialista. En total olímpico terminaba segundo con 271 kilos, solo por detrás del andaluz Adrián Franco, vencedor con 274. Ambos representarán a España en el mundial de Colombia, que comenzará el próximo 22 de junio.
«Ha sido espectacular, un Campeonato de España en casa y encima con logros a cumplir, que los he cumplido», explicaba Magallón todavía emocionado tras bajarse de la tarima. «Estoy súper contento. Era la mínima justa para ir al Campeonato del Mundo». El alcañizano quería además agradecer el esfuerzo organizativo realizado por su entorno. «No solo me apoyan al levantar, también han sido semanas duras para montar esto y se lo debo a ellos», añadía.

Cada aparición de Carlos en la tarima disparaba el volumen del pabellón. Los aplausos más efusivos de todo el campeonato eran para el deportista local. Desde Valmuel hasta distintos puntos de Alcañiz habían acudido decenas de personas para acompañarle en un ambiente eléctrico, entre gritos de ánimo, golpes sobre las vallas y los habituales rugidos de concentración de los halterófilos antes de atacar cada intento. Entrenadores y familiares no dejaban de jalear a los participantes durante toda la jornada.
Un campeonato histórico para la ciudad
La dimensión del campeonato también sorprendía a la propia ciudad. El alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, definía la cita como «el mayor evento deportivo acogido hasta el momento» en la localidad y ponía en valor el trabajo de la familia Magallón Alquézar. «Estamos muy orgullosos del deportista que tenemos en halterofilia y es un honor para la ciudad albergar un campeonato de España. Si no es por ellos, esto no hubiera sido posible», afirmaba el alcalde, quien destacaba además que Alcañiz «está muy preparada para los grandes acontecimientos».
En la misma línea se expresaba el concejal de Deportes, Eduardo Orrios, quien destacaba «la muchísima gente» que ha pasado durante el fin de semana por el recinto ferial y el impacto que el campeonato deja para la ciudad. «Ha sido un éxito total para la halterofilia y también para Alcañiz», señalaba Orrios, quien incidía en la implicación del voluntariado y en la llegada de deportistas de prácticamente toda España.
Canarias era una de las delegaciones más numerosas y protagonistas del domingo, junto a representantes de Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña, Madrid, Euskadi o Aragón.


La halterofilia femenina gana peso
El campeonato dejaba también una fotografía significativa para este deporte: la participación femenina volvía a superar a la masculina. La primera jornada reunía a 79 deportistas femeninas y dejaba actuaciones históricas como la de la asturiana Inés Conde, que batía cinco récords de España en los 58 kilos.
La jueza internacional Nekane Martínez, una de las pocas españolas con categoría internacional de primer nivel, destacaba que esa tendencia «se está viendo en todos los campeonatos nacionales». Martínez recordaba además sus inicios en los años 80 «como pionera de la halterofilia femenina» y se mostraba orgullosa de comprobar cómo «esa semilla» ha acabado consolidándose décadas después.
Junto a ella estaba su hija, Irati Tejero, jueza nacional de 22 años y también vinculada a este deporte desde pequeña. Ambas defendían la halterofilia como una disciplina abierta «a cualquier persona», independientemente de la edad o del físico. «Que hagan lo que les apetezca y no se dejen llevar por lo que diga la gente», reivindicaba Irati, mientras Nekane subrayaba que este deporte «te hace sentir fuerte, con autoestima y poderosa».


Récords nacionales y mucho nivel
Más allá de la historia de Carlos Magallón, el Nacional dejaba actuaciones de enorme nivel competitivo. El madrileño Erik Guadamud era otra de las grandes figuras del campeonato al batir los récords de España sub-17 de arrancada y total olímpico en los 94 kilos con 152 y 332 kilos respectivamente. Además, lograba un nuevo récord nacional júnior en total olímpico.
También destacaban los triunfos de Jorge Morote en los 71 kilos, John Sánchez en los 79 o Agoney Rodríguez en los 88, en una competición que reunía durante todo el fin de semana a algunas de las mayores promesas nacionales de la halterofilia.
Entre barras, discos, magnesio y nervios, Alcañiz ha vivido dos días de ambiente constante. Ha habido silencios tensos antes de cada levantamiento y explosiones de alegría tras cada intento válido. Y entre todos esos momentos, uno quedará ya para el recuerdo del deporte alcañizano: el instante exacto en el que Carlos Magallón levantaba 149 kilos y empujaba también el nombre de la ciudad hasta un Mundial.
Participantes en la cita deportiva y público celebrando / L.O.

















