La alcañizana Beatriz Royo fue conocida durante su vida por sus muchos intereses. Además de la gran vinculación con el deporte y su faceta como maestra, la mujer tuvo un gran amor por la Semana Santa de su ciudad. Es el motivo por el cual el artista alcañizano, Ignacio Pérez, ha querido rendirle un homenaje de forma póstuma en forma de cartel anunciador.
'¡Suenen los tambores! Con rasmia y pitera' es la propuesta que presentó al concurso para seleccionar cartel del Ayuntamiento. La intención era donar el dinero del premio a la Asociación Española Contra el Cáncer de Alcañiz, pero, como finalmente no fue seleccionado, consideró que el premio del accésit era una cantidad insuficiente para honrar a Royo. Por ello, el artista ha creado una edición limitada de copias del original (100 unidades) que está a la venta en varios establecimientos de la ciudad y lo que se recaude de la venta se destinará a la AECC.
El pack puede adquirirse en Home, Bisel, la zapatería Cristal, Volumen y Mariona. Además del cartel incluye un lienzo de 40x30 centímetros, el certificado de autenticidad, el documento de explicación de la obra y la intervención del artista. Todas las réplicas son sobre lienzo. La venta comenzó el pasado día 20 y, por el momento, según el artista, "avanza muy bien", ya se han vendido más de 60 copias de las 100 que tiene la edición. Todavía quedan dos semanas para poder adquirirlos, pero Pérez asegura que no hará más. «Esta es la manera que tengo de dar voz a la vida de Bea y a la lucha contra el cáncer, y de tener un gesto de generosidad», apunta.
"Una ventana al alma de Alcañiz"
El artista ha explicado que su obra, acrílico sobre lienzo (60 x 40 cm), está concebida como un homenaje profundo a la historia, la fe y la identidad de Alcañiz. «Más que una imagen, este cartel es un latido, una ventana al alma de Alcañiz en Semana Santa», ha afirmado el autor. Con una estructura geométrica centrada en un círculo que da equilibrio y profundidad, Pérez ha querido plasmar «la transmisión de la fe de generación en generación a través del redoble del tambor, que es memoria viva».
La obra conmemora el centenario de la Cofradía de las Esclavas de la Virgen de la Soledad, que aparece representada junto a otros pasos y cofradías como la del Silencio o Jesús Nazareno. El color azul de las túnicas, los tonos tierra del paisaje alcañizano y los contrastes entre el día y el atardecer «simbolizan el duelo y la esperanza del Viernes Santo», ha destacado. Además, los edificios de la ciudad se integran como «un marco emocional de conexión con el público».
Uno de los elementos más emotivos del cartel es la estrella que corona la escena: «Representa a Beatriz Royo, cuya fuerza, lucha y espíritu nos siguen guiando. Su lema, ‘rasmia y pitera’, da título a la obra», ha señalado el artista. Pérez ha definido su creación como «una obra que se disfruta de cerca y se entiende desde lejos», con múltiples elementos simbólicos abiertos a la interpretación del espectador.










