Las calles de Castelnou se llenaron de vida y color este fin de semana durante la celebración de las esperadas fiestas de verano, que, como cada año, han conseguido congregar a locales y visitantes en un ambiente de alegría y tradición. Los festejos comenzaron el viernes a las 12:00 con el pregón, un momento cargado de emoción y simbolismo. Este año, la responsabilidad de dar inicio a las celebraciones recayó en la persona de Sara Galicia, la habitante más longeva del municipio, quien, a sus más de 90 años, ofreció un emotivo discurso que resonó en el corazón de todos los presentes.
El desfile de carrozas, un derroche de creatividad
Uno de los momentos más esperados del fin de semana fue, sin duda, el desfile de carrozas, que tuvo lugar el sábado por la tarde. Cinco cuadrillas compitieron en creatividad y alegría, cada una con una temática distinta que arrancó sonrisas y aplausos a lo largo de todo el recorrido.
Las mariposas, con sus alas brillantes, dieron un toque de color y delicadeza al desfile. Mario Kart, por su parte, trajo la nostalgia de los videojuegos a la vida real, con los personajes de la franquicia compitiendo en una carrera improvisada. Los seguidores de 'Gru, mi villano favorito', no se quedaron atrás, con un Gru a lomos de una moto seguido de una legión de minions que robó el protagonismo. En el extremo más original, los coches de choque hicieron reír a todos, con los participantes vestidos de flotadores simulando los vehículos y uno de ellos disfrazado de taquillero, metido en una caja. Finalmente, Pac-Man y sus fantasmas persiguieron a su presa a través de las calles, rememorando una época dorada de las recreativas.
«La gente está contenta y se lo está pasando muy bien. Este año hemos visto mucha afluencia, incluso de los pueblos vecinos. Estamos muy contentos», destacó Tomás Herrera, alcalde de Castelnou, en referencia a la importancia de mantener viva esta tradición.
Un cierre por todo lo alto
El fin de semana culminó el domingo a medianoche con un espectacular tributo al Rey León, un broche de oro que cerró las celebraciones entre aplausos y lágrimas de emoción. Los asistentes pudieron disfrutar de una puesta en escena que capturó la esencia de la película y dejó a todos con un grato sabor de boca.

Castelnou, un pueblo que habitualmente alberga a 160 personas, vio cómo sus calles se llenaron de cerca de 300 visitantes, todos unidos por el espíritu festivo. Como comentó Tomás Herrera, «este año ha sido muy especial, con actos muy chulos y un ambiente increíble». El evento no solo ha sido una demostración del arraigo cultural del municipio, sino también un reflejo de la capacidad de un pueblo pequeño para congregar a tantos en torno a su historia y sus tradiciones.
Las fiestas de verano de Castelnou de 2024 ya son historia, pero su recuerdo permanecerá vivo en la memoria de quienes las vivieron. Ahora, como bien dice su alcalde, toca esperar un año más para volver a disfrutar de este pedazo de vida en comunidad, con la esperanza de que la próxima edición sea tan mágica como esta.









Más de 2000 personas abarrotaron la plaza de Casterlino. Los Casterlinos cantamos y bebimos hasta el amanecer, cuando con las primeras luces del Alba nos fuimos a dormir.