Antes de que finalice el año es la fecha que se marca el Gobierno de Aragón para que abra el Centro de Estudios de Despoblación, que se ubicará en la ciudad de Teruel. También tendrá forma jurídica de fundación y estará formado por un total de seis trabajadores: un director científico, cuatro investigadores y un administrativo. El director general de Despoblación, Juan Manuel Hernández, lo anunció en la Comisión de Desarrollo Territorial, Despoblación y Justicia a propuesta del PSOE el pasado jueves. Anunció también que el centro dispondrá de una revista científica para «difundir los estudios realizados sobre la materia» y que se celebrará un congreso internacional.
«Su configuración inicial es humilde, austera y buscará la máxima funcionalidad y eficacia optimizando al máximo el uso de los recursos públicos», dijo. En cuanto a plazos más concretos sobre convocatorias de personal o su ubicación respondiendo a la pregunta del diputado del PSOE, Darío Villagrasa, el director general señaló que «no es prudente» hablar de cronograma y de fechas porque «el centro se ha anunciado hace seis meses y hay falta de recursos humanos en el departamento». Villagrasa, que calificó de «proyecto insignia» este centro dotado con 1,1 millones de euros en los presupuestos, y señaló que la falta de detalles «puede ser síntoma de que va más lento de lo habitual».
Por su parte, el diputado del PP Juan Carlos Gracia manifestó que «se trata de un proyecto que debería continuar con futuros gobiernos si existe un interés». Según él, va a servir para «tener un mejor conocimiento con diagnósticos de expertos, la colaboración con otros centros o la celebración de congresos». Desde Vox, Carmen Rouco consideró que el centro que «va a ser un referente en la lucha contra la despoblación y el desarrollo de políticas públicas y estratégicas para revertir el abandono del medio rural».
Para Joaquín Palacín, de CHA, «puede ser una buena herramienta», pero solicitó más detalles como conocer el proceso de selección del personal. El portavoz de Teruel Existe, Tomás Guitarte, defendió que la dirección general que ostenta Hernández «puede ser clave para el futuro de la comunidad o puede no ser nada». Recordó que «su objetivo era tener capacidad para influir en todas las políticas del gobierno autonómico».







