El Bajo Aragón Histórico encara la planificación de recursos para la temporada estival en los centros de salud con una mejor situación que en años anteriores. A las vacaciones de los profesionales se unen en los próximos tres meses el aumento de población en los pueblos, donde en algunos casos se llega a triplicar el número de habitantes y el déficit de médicos que arrastra el sistema sanitario.
Varios facultativos consultados por este medio reconocen que el número de profesionales sanitarios es «justo» aunque la situación «ha sido más crítica en años anteriores». No obstante, lamentan que se tienen que apañar con la plantilla habitual, lo que ocasiona que no cuentan con sustitutos para evitar doblar turnos o asumir cartillas de los compañeros. Afrontarán estos meses con un sobreesfuerzo de la plantilla para cubrir a los compañeros que se marcharán de vacaciones.
«En verano nos tenemos que sustituir entre nosotros, y muchas veces, sobre todo en julio y agosto, las guardias no se pueden librar porque somos los que somos. Vamos modificando como podemos las consultas de los pueblos», explican, por ejemplo, desde el centro de salud de Alcorisa, donde falta un médico de familia de la plantilla, que debería estar integrada por seis especialistas de familia.
La situación lleva repitiéndose desde hace tiempo. En Cantavieja llevan dos años sin cubrir una plaza de atención continuada, las conocidas como MAC. En su lugar, son otros compañeros de la plantilla los que asumen el puesto. Lo mismo ocurre en otras zonas como Calaceite, donde tienen que recurrir a la ayuda que reciben de otras localidades como Andorra, Maella e incluso urgencias de Alcañiz. «Llevamos varios años así. Somos cinco y nos vamos doblando, pero en verano, sobre todo, se nota muchísimo», explican desde el centro de salud. «No es nuevo, así que detrás de una cosa otra. Nos organizamos entre nosotros y el trabajo sale igual», añaden.
La situación sí ha mejorado en centros como el de Mas de las Matas, donde el año pasado hubo falta de profesionales durante varios meses del año. «Tenemos tres plazas de medicina y cinco de enfermería, todas cubiertas», afirman. La solución para mantener esta dinámica en el territorio, insisten los centros, «es conocer el medio rural». «El problema es que ahora muchos priorizan la ciudad porque no conocen la vida de nuestros pueblos. Quienes llegan y lo viven, después están encantados con el trato personal y el día a día de nuestras consultas», reivindican.
Donde no habrá cambios es en el Hospital de Alcañiz, que no cerrará ninguna cama este verano según confirman desde el Salud. Sí ocurrirá en otros hospitales, donde la consejería de Sanidad prevé cerrar hasta una de cada cinco camas durante este verano en los hospitales públicos de la comunidad. Va a prescindir de hasta 682 del total de las 3.386 existentes, lo que supone el 20,14% del total.
Todo ello, con la incertidumbre sobre qué ocurrirá con las ocho plazas de médico interno residente del sector -los conocidos MIR- de la única especialidad que ofrece el sector, la de Medicina Familiar y Comunitaria. Este lunes aún no se había cubierto ninguna de las ocho plazas y ya solo quedan dos jornadas, las de hoy y mañana, para que termine la elección. No obstante, desde el sector se muestran esperanzados con que en estas últimas jornadas se cubra algún puesto.
La mala situación no es nueva. El año pasado la unidad docente de Alcañiz tan solo cubrió una de las ocho plazas MIR de Medicina Familiar y lo hizo en el último día. En 2023 también se solicitó una única plaza, frente a las cinco que se ocuparon en 2022 y las siete de 2021 y 2020. La tendencia negativa preocupa a la unidad docente, que lleva dos años dándose a conocer en redes sociales en un intento de revertir la situación.
En un vídeo publicado en las redes sociales del Salud el jefe de estudios de la unidad docente multiprofesional, Miguel Guiu, hace un llamamiento y anima a los estudiantes a que elijan la zona porque «el mejor lugar para los MIR de Medicina de Familia es un hospital comarcal». «Serán los únicos residentes de todo el centro. Tenemos ocho plazas y todos los adjuntos y médicos se vuelcan con ellos (…) Terminan encantados de haber estado con nosotros tanto por los conocimientos que aprenden como por la experiencia de vida», asegura en el vídeo.










