La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) insiste en que los trámites para la apertura de los acuíferos de La Ginebrosa para desviar agua al embalse de Calanda y hacer frente a la sequía extrema están en marcha. El organismo prevé poder "estar sacando el agua pronto", aunque para ello todavía se tiene que conseguir "el permiso ambiental del INAGA". Así lo explicó su presidente, Carlos Arrazola, en la rueda de prensa previa a la Comisión Permanente de la Sequía que tuvo lugar este martes en Zaragoza. "Tenemos prácticamente todo. Necesitamos ese informe ambiental que estoy seguro que, con toda diligencia, nos remitirán. Entre tanto estamos realizando la tramitación económica, que no es una cosa obvia y que lleva sus trámites. Esto no es abrir el grifo y que empiece a salir agua", puntualizó. No obstante, el organismo no garantiza el éxito del proceso y tampoco tiene prevista otra actuación similar para paliar esta situación más allá de una lluvia que sigue sin llegar al territorio.
Los regantes y el sector de la zona creen que el proceso necesita agilidad, más teniendo en cuenta un verano que se prevé más seco de lo habitual. No obstante, el presidente de la CHE reiteró que "se lleva trabajando desde el minuto uno" y que el proceso elegido "era el más rápido". Arrazola también recalcó durante la Comisión que aunque "se da por hecho que no va a a pasar nada" hay que "ir con cautela" para que esa extracción de agua no cause "ningún daño que luego sea irreparable". "Ese es el motivo principal por el cual todavía no se ha iniciado el proceso. En la zona hemos tenido antecedentes de situaciones de empeoramiento de la calidad del Guadalope, que es un espacio natural sensible. Tenemos que ir con precaución. Se tiene que tener todas las garantías ambientales", explicó el presidente.
"La posibilidad de éxito del proceso no es alta"
Este mismo martes Radio La COMARCA preguntó precisamente por este proceso al jefe de planificación hidrológica de la CHE, Miguel Ángel García, quien alertó de que "la posibilidad de éxito de esta experiencia no es alta". "Son pozos que están cerca de los cauces, es muy posible que afecte al río. Si el río está metiendo agua hacia al pozo, y la sacamos lo que estamos haciendo es un cortocircuito. Además de que puede afectar a los caudales ecológicos, porque ahí tenemos un espacio de red Natura en la cola del embalse de Calanda", dijo.
El jefe de planificación hidrológica explicó que por ello mismo primero se plantea iniciar un sondeo con el que obtener 200-250 l/s durante tres semanas "bajo una observación milimétrica" para comprobar posibles afecciones. Con ello se obtendría medio hectómetro cúbico previsto "siempre que la cosa fuera bien". "En el momento que veamos que sacamos agua del río de forma significativa o que afectamos a los caudales, el impacto no se podría soportar, y habría que parar ese bombeo. No hay manera de aventurar el éxito de esta operación hasta que no la veamos, pero en principio los indicadores por la situación donde está, la proximidad del río a los pozos de bombeo o las características del acuífero hacen pensar que la experiencia no tendrá un éxito garantizado en ningún caso", afirmó García. Cabe remarcar que esta medida está recogida en el plan de sequía vigente como una actuación de emergencia que debe realizarse sí o sí en situación de sequía para ver si realmente puede funcionar, no cuando hay mucha agua en los acuíferos.
La CHE ya tiene el permiso de Endesa -dueña del pozo en el que se prevé realizar el bombeo- para comenzar. El organismo también ha contactado con Carreteras, dado que la evacuación de aguas tendrá que pasar por debajo de una de ellas, así como con la entidad adjudicataria, que se prevé que sea Tracsa. García defendió que la Confederación "está trabajando con la máxima celeridad y con la colaboración de todas las administraciones desde el momento en el que se comenzó a hablar de esta propuesta". "No sé con exactitud cuando estarán bombeando las máquinas, no es un tema sencillo y conlleva autorizaciones. Pero estamos trabajando de forma coordinada", añadió.
No hay otra solución prevista aparte de la lluvia
De no poder llevarse a cabo con éxito ese ensayo inicial, la Confederación no tiene prevista otra actuación para que los regantes dependientes del embalse de Calanda puedan terminar la campaña. En ese escenario la única solución en la que confiar, por tanto, sería la lluvia. "Fuentes de recursos adicionales no hay previstas, más allá de la lluvia, que será nuestra salvación, aunque es poco probable en las fechas en las que nos encontramos", explicó el jefe de planificación. Todo ello recordando que "no hay soluciones mágicas" y que "hay que pensar en escenarios más realistas, que no son optimistas".
La situación más complicada se prevé que sea, por tanto, para los usuarios que dependan del Embalse de Calanda, donde actualmente se están tomando las restricciones más estrictas. Si no llueve o no se consiguen recursos extraordinarios, los regadíos de esta zonas continuarán con restricciones y "tendrán que sobrevivir con dotaciones muy bajas". "Entramos en términos de regadíos que buscarán mantener la supervivencia de los árboles, con unas cosechas muy reducidas tanto en kilos como en tamaño de la fruta", añadió el jefe de planificación, quien no dejó de recordar que la situación para este verano "es muy complicada" y que "si la cosa no cambia tendremos que afrontar situaciones de pérdidas económicas".
Situación de la cuenca del Matarraña
Durante la Comisión de este martes, el presidente de la CHE indicó que la cuenca del Matarraña, por el contrario, "no tendría por qué tener problemas" este verano. "El embalse de Pena todavía tiene reservas, con lo cual esta campaña de riego no tendría que tener problemas. Mientras que sus ríos vecinos están en emergencia o alerta, el Matarraña no lo está", dijo. Aún así, lo cierto es que en esta zona preocupan ríos como el Tastavins o el Algars, los cuales se encuentran secos aunque "no con indicadores de agua disponible tan críticos como los del Guadalope".
Los regantes de esta zona llevan reclamando desde hace ya tiempo la creación de balsas laterales para tener agua y afrontar situaciones como esta. Radio La COMARCA también preguntó en qué punto se encuentra dicha actuación al jefe de planificación hidrológica de la CHE, quien afirmó que "no hay previsión por parte de la planificación de iniciar ningún proyecto constructivo de las balsas sin realizar un estudio para ver la viabilidad, que es algo que requiere un proceso muy detallado". "Está previsto en el plan hidrológico mediante la realización de un estudio de disponibilidad de recursos en el que se está trabajando ya con la idea de buscar las soluciones para la adecuada satisfacción de las demandas. Lo que hay que dejar claro es que en el Matarraña la única discusión no es hacer balsas y ya está, hay muchas más herramientas de gestión y posibilidades de un uso más eficiente", puntualizó García.








supongo alguien ha Pensado en caudal de bomba, altura manometrica, grupo electrógeno para una potencia no menor de 400 CV., equipo adicional de tubos. válvulas, etc.
disponibilidad y plazo de entrega .
operarios de manejo etc.
Eso, aparte de la afección o no al río y caudal ecológico..
Chapuzas no, por favor.
la posibilidad de éxito va a ser (( puturrudefua .
Que tonterías hay que leer sobre lo que ha dicho del Matarraña o sea que se vaya el agua cuando hay riada no quieren gastar y que se abandone lo que hay vaya gobernantes que tenemos que poco interés
Ríos como el Tastavins y el Algas que no tienen NINGÚNA infraestructura de regulación y aun hay que hacer estudios pero que hay que oír
Embalses en medio del río hay que hacer y dar posibilidades de vida y no parches pero está mal visto por los pijos