Las gargantas han quedado protegidas este martes en Chiprana con los honores que el pueblo ha dedicado a San Blas. Es uno de los patrones del pueblo y también el protector de esta parte del cuerpo que desde el fin de semana se ha puesto a prueba con bailes, cantos, comidas, cenas, hogueras y horas de música. Lo han salvado bien los chipranescos, aunque algunos no y no han llegado con las cuerdas vocales en condiciones al final de las fiestas, por lo que San Blas será curativo en este caso. "Bueno, es que han sido días muy intensos, nos lo hemos pasado muy bien, pero hemos llegado bien al día del patrón, un día de orgullo", dice el alcalde, Javier Nicolás, que recuerda que para eso están los bollos y las cintas para anudarlas al cuello. "Se compran muchísimos y tienen la bendición. Los bollos están buenísimos y las cintas, aunque tengas de un año, hay que hacerse con una nueva cada vez y la gente esto lo tiene señalado", añade.
En Chiprana se respeta el día de las celebraciones por el patrón con el día que coincide en el calendario. Si cae en día laboral, también se celebra igual haya más o menos personal. Siempre hay, el santo nunca está solo y eso se vio en el vino español y también en misa. Además, en Chiprana, al igual que ha sucedido en otras poblaciones en sus fiestas de invierno, se ha notado la recta final de la campaña electoral del 8-F con una alta participación política.
En el vino español, con un refrigerio en la mano a pesar de los 9 grados de la calle, los vecinos pedían y agradecían al patrón. "Le pedimos que nos cuide las gargantas y el resto, porque la salud es lo más importante", coincidían muchos. Otros, al deseo, añadieron "que nos traiga la paz y una actitud que nos haga llevarnos bien entre unos y otros". El agradecimiento ha sido por el hecho de reencontrarse en el mismo lugar con la misma gente y el mismo día, "y que podamos vernos aquí muchos años más".










