La reforestación en los montes de Ejulve continúa y desde el martes las orillas de la carretera A-1702 cuenta con un centenar de nuevo árboles. Son quejigos, pinos y carrascas cuya plantación ha sido posible con la ayuda de alrededor de una veintena de personas que han conducido por The Silent Route.
Han querido compensar la huella de carbono y la generación de gases dañinos que conlleva viajar en moto sumándose a la campaña ecológica abierta en la web de la ruta. La recaudación desembocó en la plantación el miércoles en el collado frío muy cerca de la escultura de Silencioso.
La iniciativa está promovida por las Comarcas Andorra Sierra de Arcos y Maestrazgo, las dos implicadas en The Silent Route. Con ello pretenden contribuir a combatir el cambio climático y a reforestar un área que quedó gravemente dañada en los incendios de 2009. De esta manera, con una mayor masa forestal tras la plantación de 100 árboles se compensará el paso por el recorrido The Silent Route. Como recuerdan desde ambas instituciones, la ruta nació como un proyecto pionero para revitalizar las zonas desde un punto de vista turístico y cultural, con recorridos por carreteras zigzagueantes en medio de parajes naturales sin comparación. El incremento de tráfico en la zona ha comportado alternativas que tengan un prisma ecológico. En 2023 se puso en marcha la tienda virtual y se incluyó un apartado para ofrecer a los visitantes la posibilidad de compensar su huella de carbono en su visita a la A-1702 mediante el ingreso de una pequeña aportación voluntaria (entre 1 y 5 euros).
Con todas las realizadas por los visitantes y amigos de la Silent, suplementada con la aportación de las comarcas Andorra-Sierra de Arcos y Maestrazgo, se ha llevado a cabo la primera de muchas plantaciones en el área de The Silent Route. El objetivo es que cada año sean más los visitantes que compensen su huella de carbono y se pueda realizar esta actividad cada primavera. «Las plantaciones se irán alternando de comarca con la ilusión de que de aquí a unos años se hayan reforestado dos espacios aledaños a la Silent Route», añaden.
Ayuda del taller de empleo
De preparar el terreno se ocuparon las diez personas que forman parte del programa experiencial de la Comarca Andorra Sierra de Arcos dedicado a la recuperación de senderos. «Han estado con teoría y ya pasan a la práctica, creo que tienen una buena ocasión de aprender pero también de conocer su territorio a través de sus parajes, que son un atractivo y por eso estoy convencida de que el número de visitantes de la Silent va a ir a más», valoró la presidenta andorrana, Naiara Loras. Esta acción de reforestación llega tres semanas después de la anterior a cargo de DGA en el entorno de las Masías.











