El Ayuntamiento de Caspe y los comerciantes de la calle Gumá han mantenido este miércoles una reunión para abordar el malestar generado por la nueva ordenación del tráfico prevista dentro de las obras de reurbanización de una de las principales vías del municipio.
Durante la reunión, celebrada a las 13.30 en la sala de plenos, el equipo de gobierno ha expuesto el proyecto de remodelación y ha escuchado las reivindicaciones de los comerciantes, cuya principal demanda pasa por conservar la doble circulación en la vía al considerar que la conversión de esta en una calle de sentido único de entrada "perjudica la actividad económica del centro".
La alcaldesa, Ana Jarque, ha asegurado que el consistorio estudiará las peticiones planteadas. "Ha sido una reunión en la que se ha puesto de manifiesto el interés de los comerciantes y en la que se les ha escuchado. Ahora, vamos a tratar de solucionar las cuestiones planteadas", ha explicado.
No obstante, ha dejado claro que existen límites técnicos y administrativos que el consistorio debe cumplir. "Nos hemos comprometido a ver la viabilidad. Pero no podemos bloquear la obra ni incumplir los plazos de la subvención", ha subrayado.
Explicaciones tardías y una tensa reunión
Los representantes del comercio han valorado positivamente haber podido trasladar directamente sus preocupaciones al Ayuntamiento, aunque lamentan que esta explicación del proyecto haya llegado cuando las obras ya están en marcha. "En primer lugar, nos han explicado el proyecto a todos los comerciantes, porque hasta ahora no habíamos tenido esa información. Nos han expuesto su punto de vista y luego nos han dejado aportar lo que pedíamos, que es mantener el doble sentido", ha explicado Gema Tomás, la representante de los comerciantes.
Sin embargo, ha reconocido que el encuentro ha estado marcado por momentos de tensión. "Parecía que no querían escucharnos y no se comprometían. Nos han dicho que el proyecto se había publicado y que no ha habido alegaciones, pero somos comerciantes y no nos dedicamos a estar viendo el pleno todos los días", ha detallado.
El riesgo de perder la subvención
Uno de los aspectos que más ha preocupado a los asistentes ha sido la explicación del Ayuntamiento sobre las consecuencias que tendría modificar el proyecto una vez iniciadas las obras.
Según ha detallado el consistorio, cualquier cambio de calado obligaría a redactar una modificación del proyecto e incluso a paralizar temporalmente los trabajos, comprometiendo el cumplimiento de los plazos exigidos por la DPZ para mantener la financiación.
"Nos han explicado que para poder hacer algún cambio habría que hacer un proyecto nuevo o una modificación, tendrían que paralizar la obra y, si no terminan antes de septiembre, perderían la subvención", ha señalado Tomás.
Pese al compromiso municipal de estudiar la viabilidad de las propuestas, la comerciante ha reconocido que el colectivo ha salido de la reunión con pocas expectativas. "La verdad es que estamos muy desilusionados porque no creemos que puedan hacerlo", ha lamentado.
No descartan nuevas movilizaciones
Los comerciantes permanecerán ahora a la espera de la respuesta del Ayuntamiento, aunque advierten de que seguirán reivindicando cambios si finalmente el proyecto continúa sin modificaciones. "Somos muchos los que queremos seguir luchando. Si no conseguimos lo que queremos, haremos una manifestación o lo que haga falta. Tendremos que informarnos, porque no nos dedicamos a esto, pero luchar seguro que queremos luchar", ha concluido Gema Tomás.
El encuentro llega apenas unos días después de que el colectivo registrara cerca de un centenar de firmas y se reuniera para colgar carteles y pancartas en Plaza Aragón para reclamar que se mantenga el doble sentido de circulación.










Vaya colofón al mandato. Si pensaban dejar su sello, lo han conseguido. Un fuerte aplauso a los que venian a industrializar, a mejorar la limpieza de las calles y sobre todo a apoyar el comercio local. Valoren, valoren.
Ni que tuviéramos ahí tiendas como el paseo independencia o la avenida de Alcañiz
Con solo uno que abra la puerta ya merece todo el respeto del mundo. Tampoco la avenida de Alcañiz o el Paseo de Independencia son la Vía Montenapoleone y no por eso merecen menos respeto e información. Hablar con los afectados no es pecado, igual es que se temían que no iban a estar de acuerdo con ese proyecto y así se evitaron consensuar una solución viable para las dos partes. Lo dicho, cuando tanta gente pone en duda un proyecto igual es que te has equivocado.
Jurídicamente, el procedimiento se ha llevado a cabo correctamente. El proyecto se hizo público y se han cumplido los requisitos legales.
Sin embargo, cabe preguntarse si esta es la mejor manera de tratar a los vecinos. En obras que afectan durante meses a residentes y comerciantes, un ayuntamiento debería hacer algo más que limitarse a cumplir los requisitos mínimos que marca la ley.
Una información previa, una presentación pública del proyecto o reuniones con los afectados habrían contribuido a evitar malentendidos y a generar una mayor confianza en las decisiones municipales. La participación ciudadana no significa que todas las obras puedan impedirse, sino que los ciudadanos sean escuchados, que sus propuestas sean tenidas en cuenta y que las decisiones se expliquen con transparencia.
Una ciudad viva se construye con el diálogo entre la administración, la política y la ciudadanía. Involucrar a los vecinos desde el principio genera una mayor aceptación de las decisiones, incluso cuando no todas las propuestas pueden llevarse a cabo.
Gracias psoe
Ya se nota el cambio!
Que desastre todo, no dan una
que tendrá que ver si hay un sentido o dos para ir a comprar o tomar algo si te dan un buen servicio.
El problema que la hostelería y comercio se está desplazando a la s afueras y zona del plano y el centro cada vez mas vacío pero ese fenómeno pasa en muchos sitios y es muy difícil conbatir
La señora Jarque y sus concejales siempre actúan así, de tapadillo, a escondidas, ocultando lo importante a los caspolinos. Hacen lo que quieren (o lo que les mandan desde Zaragoza o Madrid) y cuando la gente se entera ya no hay remedio. Como cuando Red Eléctrica envió el comunicado de la línea de muy alta tensión que va a fastidiar a muchos vecinos que viven por las huertas, pero se callaron y no dijeron nada ni siquiera en las comisiones informativas al resto de concejales, y así, SE PASÓ EL PLAZO PARA HACER ALEGACIONES AL PROYECTO DE LA MAT, y a los caspolinos se nos quedó cara de tontos en la reunión con los representantes de Red Eléctrica el 18 de mayo pasado, en la que la señora alcaldesa no abrió la boca ni nos miró cuando nos enteramos de su traición al no informar al pueblo de algo tan importante.
un broche de oro para una legislatura impresionante
es una vergüenza de gestión y de gobierno, más preocupado por salir guapos en redes sociales que por el día a día del pueblo. No tienen criterio, van a salto de mata, actúan como si mayoría absoluta y están de okupas en un partido que no es el suyo. La calle Guma estaba bien asi y no había ninguna necesidad de abrirla, y menos en julio. Se nota que ellos no tienen una puerta abierta como principal fuente de ingresos. Es una detrás de otra y además con una soberbia inaudita. Un cero total.