"Inminente" declaró este lunes el alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, que sería el comienzo de los trabajos de demolición de las dos casas declaradas en ruinas en la calle Trinidad de Alcañiz y así ha sido. Desde primera hora de este martes, los operarios que durante los últimos días se han encargado de la preparación y la retirada de los cables en las dos viviendas afectadas, trabajan en la demolición interior y de la fachada de los dos inmuebles.
La demolición ha comenzado en el número 18 -la vivienda que no estaba habitada en el momento del desalojo- mientras que la número 16 será la siguiente. En este caso, y al encontrarse habitada, la gran cantidad de objetos personales que todavía la llenan retrasara las labores de demolición que, según apuntan desde el Consistorio alcañizano, podrían alargarse durante toda la semana.
Los trabajos se están llevando a cabo con cautela porque todavía se desconoce como de afectada está la estructura de las viviendas colindantes. Concretamente, hay una tercera vivienda afectada -el número 14- que también podría declararse en ruinas, pero no se conocerá el nivel real de afección hasta que se termine con las primeras demoliciones.
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La orden de derrumbe se hizo efectiva a principios de la semana pasada con la declaración de estado de ruina de las dos de las ocho viviendas afectadas por el reventón de agua en una tubería municipal gestionada por Aquara. Desde el Consistorio mantienen que Aquara sigue siendo la responsable y que es el seguro de la empresa el que se está haciendo cargo de todos los gastos derivados, tanto de los trabajos de reparación como del derrumbe. Por el momento, las cinco familias afectadas continúan realojadas en apartamentos de la ciudad a la espera de ver qué pasa con sus viviendas.
Respecto a los dos propietarios que van a perder su vivienda, todavía se desconoce cuáles serán los siguientes pasos y si recibirán el solar -al seguir siendo este de su propiedad- o si serán indemnizados para que puedan adquirir una nueva vivienda. Desde el Ayuntamiento reiteran su intención de ser «cautos» y explican que hay «muchas casuísticas diferentes» y que, por tanto, habrá que esperar para conocer el desenlace de la historia.









