Malas noticias para los vecinos desalojados de la calle Trinidad de Alcañiz. Dos de las ocho casas que se vieron afectadas por las grietas hace ahora casi dos meses -los números 16 y 18- han sido declaradas en ruinas por los técnicos del Ayuntamiento y en próximos días procederán con la demolición. Durante los últimos días se han llevado a cabo trabajos previos de cortes de luz y suministros y se continuará con la retirada del cableado interno. El derribo será manual para intentar minimizar los posibles daños a las estructuras de las otras viviendas.
Solo una de las casas está habitada por una familia de cuatro integrantes. La otra, aunque está acondicionada para vivir, no está ocupada en este momento. Además, hay una tercera vivienda que podría declararse en ruinas pero que tampoco está habitada. El alcalde, Miguel Ángel Estevan, recuerda que al tener esta catalogación no se puede acceder al interior de las mismas y, por tanto, los dueños no podrán recoger los objetos de valor que todavía las llenan.
Por el momento, se desconoce si la demolición afectará a las viviendas colindantes. «Hay que esperar al derribo para ver cómo afecta al resto de casas, pero esperamos que estas dos sean las únicas que tengamos que tirar», explica Estevan. El alcalde asegura que están consternados ante la noticia y que siguen trabajando para acelerar el proceso de realojo del resto de familias afectadas (otras cuatro). «Ahora ya no podemos hacer nada, solo nos queda ser cautos y esperar para ver cómo reacciona el resto de estructuras», añade Estevan.
Desde el Consistorio mantienen que Aquara sigue siendo la responsable y que es el seguro de la empresa el que se está haciendo cargo de todos los gastos derivados, tanto de los trabajos de reparación como del derrumbe. Por el momento, las cinco familias afectadas continúan realojadas en apartamentos de la ciudad a la espera de ver qué pasa con sus viviendas. Respecto a los dos propietarios que van a perder su vivienda todavía se desconoce cuáles serán los siguientes pasos y si recibirán el solar -al seguir siendo este de su propiedad- o si serán indemnizados para que puedan adquirir una nueva vivienda. Desde el Ayuntamiento reiteran su intención de ser «cautos» y explican que hay «muchas casuísticas diferentes» y que, por tanto, habrá que esperar para conocer el desenlace de la historia.
Los vecinos reciben la noticia «impotentes»
Los vecinos afectados han recibido la noticia con «impotencia» y se mantienen ahora a la espera de ver si podrán recuperar alguna de sus pertenencias que abandonaron en casa hace casi dos meses. Para ello, han contratado un abogado y un perito que ofrezca una segunda opinión sobre la decisión municipal de no dejarles vaciar el inmueble. Los vecinos recuerdan que el crecimiento de las grietas y el desalojo fue tan rápido que apenas pudieron salir «con lo puesto».
Además, los vecinos denuncian que están recibiendo muy poca información respecto al estado de sus viviendas y que están llamando constantemente al consistorio en busca de novedades. «Nos dicen que se reúnen todos los días, pero no nos cuentan nada de lo que se habla», explica la familia afectada. En este caso la tristeza es aun mayor porque uno de los inmuebles que se va a demoler había sido reformado hace apenas un año.
Las grietas aparecieron el pasado día 3 de abril después de varios días con el agua corriendo tras un reventón en una tubería de Aquara en un solar que pertenecía al Ayuntamiento. El mismo día que los técnicos del Consistorio accedieron a las viviendas decretaron el desalojo que todavía hoy se mantiene.
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Pobre gente. Perder tu casa y todo lo que tienes dentro…..Deberían revisar todo el sistema de abastecimiento y alcantarillado de las zonas antiguas. Hace años que hay problemas en diferentes calles y a los vecinos no se les escucha.
que culpa tiene acuara de que el pueblo esté mal echo ?