El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves una proposición no de ley presentada por el Partido Popular y presentada por el diputado y alcalde de Calanda, Alberto Herrero, que reclama al Ministerio de Transportes una revisión completa del nuevo mapa concesional estatal de transporte público interurbano por carretera. El texto, que no tiene efectos vinculantes, ha salido adelante con el voto favorable de PP, Coalición Canaria, UPN y BNG —un total de 139 votos a favor— frente a los 51 votos en contra de Vox, Podemos, Junts y EH Bildu. Por su parte, PSOE, Sumar, PNV y ERC se han abstenido, sumando también 139 abstenciones.
El documento aprobado exige al Ejecutivo de Pedro Sánchez la retirada del borrador de 2022, que planteaba una reorganización de rutas y eliminaba 9.305 paradas de autobús en 1.417 municipios. El plan, impulsado por el ministro Óscar Puente, reducía a 456 las rutas estatales, lo que suponía un recorte del 47,2% respecto a la red actual. La consecuencia inmediata sería que más de 3,2 millones de personas, especialmente en zonas rurales, quedarían sin servicios de transporte público estatal.
El PP critica que los criterios del nuevo mapa —basados en grandes nodos de población y conexiones directas entre capitales— no tienen en cuenta la realidad de la España despoblada ni las necesidades de movilidad cotidiana en territorios con alta dispersión demográfica.
La iniciativa aprobada también solicita que cualquier nuevo mapa se negocie con las comunidades autónomas antes de aplicar cambios, y que se garantice un marco estable de financiación para que estas puedan asumir los servicios si se produce un traspaso de competencias.
El debate clave para el mundo rural
Tras el Pleno, el diputado de Chunta Aragonesista y portavoz de Reto Demográfico, Jorge Pueyo, ha subrayado que la propuesta del PP «no garantiza lo que el mundo rural necesita» y ha acusado a los populares de «no querer alcanzar acuerdos útiles». Pueyo ha recordado que CHA, Compromís y el Grupo Plurinacional Sumar llevan semanas negociando con el PSOE una enmienda conjunta que permita evitar la desaparición de paradas en el medio rural y asegurar que las comunidades cuenten con los recursos suficientes si deben asumir nuevas rutas.
«Este debate lleva meses encallado y es urgente desbloquearlo porque la aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible depende de ello y de 10.000 millones del Fondo Next Generation de la UE», ha afirmado el diputado aragonesista, que también ha criticado la incoherencia de promover una política de servicios públicos cercanos mientras se eliminan conexiones esenciales en el medio rural.
Pueyo ha defendido que el objetivo es que ninguna parada desaparezca sin alternativa y que se construya un acuerdo de amplio respaldo que sea útil a largo plazo. «Estamos más cerca de lograrlo. El PSOE se ha movido y esperamos que la ponencia de la ley permita alcanzar un consenso duradero», ha concluido. El Ministerio de Transportes, por el momento, no se ha pronunciado sobre si modificará formalmente el mapa elaborado hace dos años.









Aquí en mi pueblo Rillo nos han dejado sin autobuses ningún día. Y hay gente en el pueblo que tiene que ir andando hasta Fuentes Calientes para cogerlo y para volver. Una vergüenza. Vamos a tener que alquilar un burro. Pero para cobrarnos si que se acuerdan de los pueblos despoblados.
Una proposición no de ley y que no es vinculante. Es decir papel mojado y de cara a la galería, además -como indica Jorge Pueyo- «no garantiza lo que el mundo rural necesita «