Los avances en neurociencia han revolucionado diversos campos, entre los que destaca la educación. Conocer el funcionamiento del cerebro y de los procesos de aprendizaje ha arrojado base científica a las buenas prácticas que ya se realizaban y ha permitido ajustar e, incluso, descartar aquellas que no eran eficaces. El Centro de Profesorado de Alcorisa ha sido una de las entidades pioneras en España en la organización de un congreso para profesores que, precisamente, sirva de nexo entre la neurociencia y el aula. El denominado Congreso Aragonés NeuroEducAcción cumple este año su octava edición y se celebrará este viernes y sábado, en el IES Bajo Aragón de Alcañiz. El evento cuenta asimismo con la colaboración del Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza.
Desde la organización buscan ofrecer un programa predominantemente práctico para que los docentes puedan aplicarlo en el aula. Este año, los temas troncales de los talleres van a ser la motivación, el estrés tanto en el profesorado como en el alumnado, el vínculo entre ambos, y la resolución de conflictos. Además, hay prevista una ponencia a cargo del investigador en neurociencia y docente en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Diego Redolar, sobre la importancia de leer y cómo este hábito «nos hace mejores personas». «Leer hace que tengamos mejor memoria, que procesemos mejor las emociones […] Con 20-30 minutos al día es suficiente para obtener beneficios a nivel cerebral», explica el investigador, que será el encargado de abrir el Congreso. Su ponencia será este viernes, a las 18.00, en el salón de actos del centro alcañizano.
El formato y la calidad de los ponentes, con otros nombres como el biólogo argentino Fabricio Ballarini, el maestro Santi Gracia o el investigador José Luis Trejo; han sido claves en el éxito de este Congreso. Las primeras ediciones las inscripciones se llenaban en dos horas y para evitar agravios por el horario, el Centro de Profesorado alcorisano decidió implementar un proceso por sorteo y habilitar una inscripción de 72 horas. «Es injusto, pero al menos entra el azar de por medio. Hemos tenido prácticamente 200 inscripciones» para las 120 plazas disponibles, indica Santiago Herrera, miembro de la organización. Esta inscripción es obligatoria para participar en los talleres, pero no para asistir a las ponencias teóricas, que estarán abiertas al público general también y hasta completar aforo.
Recursos para las familias
El Congreso ha evolucionado con el paso del tiempo y, desde hace cuatro ediciones, se ha incorporado también el Encuentro NeuroAcción Familias, dirigido precisamente al entorno más cercano de los alumnos. «El motivo es que las familias y las instituciones educativas -colegios, escuelas infantiles e institutos- rememos todos juntos y tengamos acceso a la misma información relevante para la educación», destaca Herrera.
El investigador Fabriccio Ballarini será el encargado de impartir la ponencia de este año, que estará enfocada en los efectos de la tecnología sobre la salud mental de niños y jóvenes. La organización apunta que se trata de una situación que «está pasando a ser dramática», y señalan que el objetivo no es «alamar a las familias», sino exponer los estudios que han analizado este fenómeno y aportar herramientas para poder abordarlo desde casa. El encuentro se celebrará el último día del Congreso, el sábado, a las 16.30 , en el edificio del Cardenal Ram del IES Bajo Aragón, con entrada libre hasta completar aforo.
Ballarini, además, clausurará el VIII Congreso Aragonés NeuroEducAcción, tras esta actividad, a las 19.00, en el salón de actos del instituto, con su charla ‘Cómo hackear el aprendizaje. Estrategias educativas basadas en el conocimiento del cerebro’







