La rehabilitación del Convento de Santo Domingo de Caspe continúa avanzando con el inicio de su tercera fase. En esta actuación, financiada por el Ayuntamiento, se concluirá la consolidación del ábside y se recuperará el arco que antes unía el ábside y la nave central. Asimismo, el Consistorio también tiene previsto consolidar las capillas de la zona izquierda para evitar el desplome de la estructura al encontrarse resquebrajados sus arcos y otros elementos; y comprobar la estabilidad de la torre para eliminar el actual apuntalamiento.
La obra ha sido adjudicada a la empresa Construcciones Camón Gallego S.L.U. por un importe de 192.390 euros. "Nos reunimos el martes con el arquitecto y comenzará a ejecutarse la obra la próxima semana", explica el concejal de Patrimonio, Antonio Guiu.
La empresa deberá comenzar colocando un andamio "bastante grande" para poder subir hasta la parte alta del convento y estabilizar los dos pilares que van a sujetar el arco. Después, se abordará la concepción del arco y su llegada hasta la entrada. La obra deberá ejecutarse en un plazo de cuatro meses.
Tras esta tercera fase, el Ayuntamiento estudiará la puesta en marcha de una intervención final. "Faltaría actuar en otra ala o zona, que es la que da hacia la calle. Ya se arregló la fachada pero no se hicieron ni los muros interiores ni las capillas ni todos los arcos", añade Guiu.
Una vez se concluya el proyecto, el objetivo del Ayuntamiento es colocar un cubrimiento que no se apoye en la propia ruina pero que sí dote al espacio de un cerramiento.
En la intervención previa a la que se iniciará en la próxima semana, el Ayuntamiento incluyó la colocación de una estructura para trasladar los nidos de cigüeña del convento a dicho poste. La capacidad era para cuatro nidos aunque, por el momento, solo uno ha sido desplazado con éxito. Las cigüeñas de los otros tres volvieron a mover los palos a su lugar original. El edil, que también es el responsable del área de Medio Ambiente, indica que esta época del año no es la más conveniente para moverlos de nuevo. "Nos han aconsejado que esperemos un tiempo antes de volver a intentarlo", comenta. Además, el Consistorio reparó en que la estructura se tambaleaba demasiado con el viento pese a ser "bastante resistente y contundente". Por ello, el equipo municipal ha trabajado en el reforzamiento del mismo.
La fase anterior de este proyecto, presupuestada en 205.000 euros, consistió también en la demolición del almacén adyacente a la edificación. Para financiar las actuaciones, el Ayuntamiento cuenta con sus fondos propios y una subvención de 60.000 euros de la Diputación de Zaragoza.








ya se nota el cambio!
Enhorabuena! Cierto es que este edificio necesitaba una actuación y poco a poco de va acondicionando como se merece. Sería una pena que Caspe perdiese una de sus joyas patrimoniales, pero todo apunta a que se salvará.
Será el destino vacacional del Papa.