Tras varios meses intermitentes de circulación y para sorpresa de los vecinos, la apertura de la zona del Corcho —en teoría definitiva— llegó durante el pasado puente de Semana Santa. Durante la semana anterior, operarios de la empresa adjudicataria de las obras de las travesías, Conacon, centraron sus esfuerzos en terminar los flecos todavía pendientes de los trabajos.
La intención era poder cumplir con el último de los plazos que el Mitma dio a principios de año y con el que la obra debería haber estado completa antes de Semana Santa. Ahora, aunque los operarios se han retirado y toda la zona vuelve a ser transitable, el Ayuntamiento de Alcañiz sostiene que no da la obra por terminada todavía y que no se recepcionará el proyecto hasta que este no cumpla «con los estándares mínimos de calidad».
El consistorio, que ya se ha reunido en varias ocasiones con los representantes del Mitma para buscar nuevos plazos y transmitir el mal desarrollo de los trabajos en todos los puntos, sostiene que hay detalles estéticos que todavía están pendientes de arreglo y que aún no se ha encontrado una solución para los atascos que sufren las alcantarillas de la zona de los Torreones durante las tormentas, y que en varias ocasiones han dejado los bajos de las viviendas aledañas completamente inundados.

En su día, tras una visita de los técnicos del Ministerio a la obra, el Ayuntamiento enumeró más de 35 errores. Según ellos, lo mínimo para que los trabajos dejaran avenidas y «paseos en condiciones». Cabe recordar que las vías en las que han tenido lugar las obras de las travesías se corresponden con varios puntos de la N-232 a su paso por la capital bajoaragonesa y que el objetivo final es hacer caminos más verdes, adaptados a las personas y no a los vehículos. Así, el compromiso incluye que, al final de las obras, las vías dejen de ser de titularidad estatal y pasen a ser de responsabilidad municipal, por lo que, en caso de que esta concluya todavía con mejoras pendientes, tendría que ser el Ayuntamiento quien asumiera los arreglos.
Descontento con el desarrollo de las obras
Las obras comenzaron en septiembre de 2023. Entonces, el proyecto contemplaba una duración de 18 meses, con el final previsto para febrero de 2025. La primera prórroga concedida al contratista fue de cuatro meses, hasta junio, un plazo que tampoco se cumplió. Durante casi medio año, los trabajos estuvieron parados a falta de respuesta por parte del Ministerio al modificado pendiente, con el que habría que subsanar el blandón de la zona de El Corcho y que ha supuesto casi un millón de euros más en el presupuesto total.
Los sucesivos problemas han agotado la paciencia del Consistorio, que sostiene que la relación con el Ministerio no ha sido fluida y ha desencadenado graves problemas en la ejecución de estos trabajos. Tampoco los vecinos han quedado muy contentos con las labores. En varias ocasiones han mostrado su malestar por los problemas derivados de la obra. Según el Ayuntamiento, durante el pasado año se presentaron más de medio centenar de quejas en relación con los trabajos de humanización. Si bien todas ellas se trasladaron al Ministerio como órgano competente, ninguna ha recibido respuesta.
A nivel técnico, los responsables del Ayuntamiento denuncian además que el proyecto se diseñó sin realizar un levantamiento topográfico previo, lo que ha motivado la gran cantidad de ajustes y adecuaciones posteriores debido a los errores y omisiones que contemplaba el documento inicial. Algunos de ellos eran de especial relevancia porque afectaban a los Torreones, considerados Bien de Interés Cultural (BIC). La carencia de levantamiento topográfico previo fue planteada a la Dirección Facultativa de la obra en los inicios de los trabajos por los Servicios Técnicos Municipales, que en febrero de 2025 enviaron un informe de las deficiencias detectadas al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Aunque al inicio de la actuación la obra estaba presupuestada en unos 6,2 millones de euros, los sucesivos retrasos han acabado por generar un aumento del presupuesto de al menos un millón de euros más, que ha tenido que asumir el Ministerio.
















Es una obra mal programada, mal proyectada, Mal ejecutada y mal revisada, cumple todo lo que tiene que cumplir para que la obra sea un auténtico desproposito, confio que los tecnicos municipales no les dejen pasar ni una por que son muchas las reclamaciones de vecinos que llevamos viendo autenticas barbaridades por quien ha ejecutado las obras y por quien las ha proyectado y por quien las ha revisado para entregar al ayuntamiento, lo que esta mal siempre estara mal. como tien la desverguenza el estado de permitir una obra de este calibre. No tiene nombre
Obras de humanización? mis co…. la Avenida Maestrazgo se a quedado casi como estaba, con aspecto desangelado. No se podía haber puesto algún árbol en alguna esquina aunque san dispares? solo se ve cemento y aglomerao, que maltratada a sido siempre la Avenida Maestrazgo y la plaza San Francisco…como si no pagáramos impuestos los de esos barrios, en fin…….políticos!