El embalse de Mequinenza constituye uno de los lugares favoritos de los pescadores en agua dulce y la pesca es, para el Bajo Aragón-Caspe y Bajo Cinca, una actividad deportiva clave para su desarrollo y dinamización. Los últimos datos ofrecidos por la Federación Aragonesa de Pesca (FAPYC) destacan que se vendieron casi 69.000 licencias de pesca de un día en 2024, atrayendo a cerca de 25.500 pescadores de todo el mundo.
El Coto de Mequinenza-Fayón crece con un destacado repunte tanto en cuanto a usuarios únicos como en licencias, pasando de los 8.567 usuarios de 65 países y 22.088 licencias en 2022, a los 9.805 usuarios de 71 países y 26.335 licencias en 2024. Por su parte, en el Coto Mar de Aragón, se ha producido un estancamiento en los últimos dos años y un descenso respecto a 2022, pasando de 16.467 usuarios de 68 países y 46.526 licencias a los 15.692 usuarios de 76 países y 42.448 licencias en 2024.
Estancia media de 3 días
En cuanto a los pescadores, la estancia media es de cerca de 3 días y, en cuanto a la procedencia por países, destacan España, Alemania, Rumanía, Francia o República Checa principalmente y otras como Groenlandia, Australia, Filipinas, Seychelles, Perú, Corea del Norte, Ruanda, Tailandia o Bahréin, por citar algunas del más de un centenar entre ambos cotos.
La de la pesca deportiva tiene gran repercusión en el territorio en una doble vertiente: a nivel del tejido empresarial local y en forma de inversiones destinadas a mantenimiento, vigilancia, mejoras y nuevas infraestructuras que redundan en dotar de más atractivo a la oferta actual. Entre las actuaciones previstas que se llevarán a cabo en el término municipal de Mequinenza figuran las reparaciones previstas en el escenario «La Sirga-Poble Vell», explanada del Refugio de Pescadores en el escenario «Aubera-Refugio» o señalización de los escenarios de pesca haciendo hincapié en los riesgos por desprendimientos y la prohibición de acampar en lo que al Coto Mequinenza-Fayón se refiere.
En el Coto Mar de Aragón, se procederá a la reparación del denominado como camino de «Tamariu» para facilitar los accesos a la rampa de embarcaciones y el Ayuntamiento de Chiprana prevé ofrecer un refugio para pescadores, con la rehabilitación de un edificio en ruinas que se encuentra en el paraje de Casablanca. Para ello, se destinarán cerca de 150.000 euros a través de lo que le corresponde al municipio, de los recursos que genera el coto, y una partida de 30.000 euros que aportará el Consistorio. Este refugio contará con una zona interior para reuniones, por ejemplo, de la sociedad local de pescadora u otros usuarios; y otra exterior acondicionado con mesas para contar con un espacio lúdico cercano al pantano donde puedan comer los pescadores.









