Urrea, Castelnou, Jatiel y Samper de Calanda vuelven a tener el agua apta para consumo humano tras las últimas restricciones por altos niveles de trihalometanos detectados en los análisis del pasado viernes. Tal como confirma la Comarca del Bajo Martín, que está centralizando los datos, se han recibido los últimos análisis favorables. En el caso de La Puebla de Híjar, al cierre de esta edición digital, todavía estaban pendientes de recibir los nuevos resultados. En su caso la situación afecta al Barrio de la Estación y al polígono Venta del Barro, pero no al pueblo.
Antes de este último episodio, los pueblos dependientes del pantano habían recuperado la normalidad tras la crisis hidrológica provocada por la DANA del año pasado, que requirió actuaciones urgentes por parte del Gobierno de Aragón y también de la institución comarcal. Cabe recordar que los nueve pueblos afectados, dependientes del embalse de Cueva Foradada, sufrieron cortes de agua potable y tuvieron que abastecerse con garrafas durante cuatro meses.
En la actualidad se está desarrollando la reparación de la nueva boya flotante del pantano, por lo que el último episodio se pudo deber a la acumulación de bastante materia orgánica - al realizarse la captación por debajo-, todo ello combinado con el uso de nuevos cloradores en planta, tal como explicaron desde la institución comarcal. En estos últimos días de restricciones en el consumo se ha procedido al reparto de agua potable con las reservas de las que aún disponían los ayuntamientos. «Prácticamente estamos en la última fase de la recuperación de la boya y esperamos tenerla en funcionamiento lo antes posible. Los buzos han estado trabajando en el pantano, el tubo está puesto, a falta de colocar los tres flotadores y poner el caudalímetro para que no se pueda sacar más agua de la normal. Pensamos que es lo que causó el abombamiento del tubo anterior», detalló Adolfo Tesán, vicepresidente de la comarca del Bajo Martín.
Para conseguir estabilidad la Comarca del Bajo Martín adjudicó en diciembre del año pasado por 281.068 euros la reparación de la toma flotante a Mantenimientos hidromecánicos S.L., empresa especializada ubicada en La Muela . La instalación permite captar el agua a dos metros por debajo del nivel de la lámina de agua embalsada que llevaba meses rota.
Además, el Instituto Aragonés del Agua concluyó el pasado mes de febrero las obras de emergencia destinadas a garantizar el abastecimiento de agua potable tras los problemas ocasionados por las riadas de agosto y noviembre de 2024. Se invirtieron 289.000 euros en la modernización de las infraestructuras de tratamiento y distribución.








Vaya lío con los análisis. En La Puebla en la estación no y en el pueblo apta . La culpa no es de nadie. Porque la culpa no la tuve yo, que no la tuve yo, no tuve la culpaaaaa.
El alcalde es una buena persona, pero ya empiezo a dudar de su capacidad.