La Cañada de Verich esconde un secreto muy bien guardado desde hace más de 150 años en el corazón del Bajo Aragón. Aunque a día de hoy nadie del pueblo ha escuchado hablar nada sobre el dance, este baile tradicional estuvo presente en las calles de La Cañada de Verich en la segunda mitad del siglo XIX.
Para conocer el origen del dance hay que remontarse al año 1854, cuando los habitantes del pueblo interpretaron que el haberse librado de la cólera era un milagro obrado por la Virgen del Pilar, y un año después de esta epidemia homenajearon a la Patrona de la Hispanidad con una danza tradicional. Por aquel momento, la parte oriental de España se vio afectada por una epidemia de cólera que se extendió rápidamente por zonas de Cataluña, Aragón, Valencia, Levante, Almería y Baleares, y a pesar de que se produjeron casos de esta enfermedad fatal en todos los pueblos de alrededor del Bajo Aragón, la Cañada de Verich se salvó.
Una historia escondida en un baúl familiar
Paco Vallés, periodista y técnico cultural, y Javier Bel, expresidente de la Asociación Cultural Albada de Cañada e historiador local, son los protagonistas de este renacimiento del dance en la Cañada, y con motivo de la Semana Cultural de la localidad, el próximo 3 de agosto presentarán el libro 'El dance de La cañada de Verich en honor a la Virgen del Pilar (1855)'.
Paco Vallés se dedicó a buscar datos sobre su familia en archivos familiares y públicos cuando se jubiló hace cinco años, momento en el que uno de sus intereses era recuperar su historia personal y familiar. Para ello le pidió a sus primas acceder a la documentación guardada en un baúl en la que hace unos cuantos años fue la casa de sus abuelos. Entre escrituras de capitulaciones matrimoniales, y partidas de nacimiento, de bodas y de defunciones, encontró una carpeta que guardaba un documento escrito por su tatarabuelo Juan José Vallés Bayod. En este documento relevante para la historia del pueblo no solo se recogían los versos con todos los dichos del dance, sino que también se mostraba la descripción de cómo se bailaba, la gente que participó y la fiesta que se hacía.
Versos cultos en tiempos de analfabetismo
Los dances en general están escritos en romancillos o en cuartetas, una forma de versificar bastante sencilla, pero el documento de Juan José Vallés estaba escrito en décimas, una forma de versificación más compleja porque incluye 10 versos que tienen que rimar alternativamente entre sí, excepto los dos últimos. "Hay que tener una cierta formación detrás para poder escribir así, está bastante bien descrito porque no solo se establecen los dichos, se indica también quién es cada una de las personas que lo dice, generalmente vecinos del pueblo de la época, y se detalla cómo se bailaba", explica Vallés. Lo que a él le sorprende es que en un pueblo como la Cañada de Verich, en la primera mitad del siglo XIX, hay un señor que no se sabe ni qué formación tuvo, ni dónde estudió, pero que escribe en verso con una factura más que correcta, "un hecho sorprendente teniendo en cuenta que en aquella época el analfabetismo afectaba a más del 80% de la población".
Una tradición extinta mucho antes de la guerra
En el manuscrito se recoge que se elaboraban trajes y gorros para el dance y que se guardaban en la sacristía de la ermita de la Virgen del Pilar, aunque a día de hoy no se conservan porque se quemaron en la Guerra Civil. Pero la tradición por la danza se perdió mucho antes de este conflicto bélico que agitó nuestro país desde 1936 a 1939. "Nadie tenía referencias de este dance, se debió representar en el homenaje de 1854 y no sé si se representó en alguna ocasión más, porque ni a mis padres, ni a mis abuelos, ni a nadie del pueblo les he escuchado hablar de que existiera una danza en Cañada", ha afirmado Paco Vallés. Hay pueblos donde se ha ido representando todos los años y se ha mantenido porque ha habido gente que lo ha ido continuando, desde Yebra de Basa (Huesca) hasta algunos pueblos del sur de la provincia de Teruel.
Un libro con respaldo académico
Una vez recuperados todos los documentos, Paco Vallés se dedicó a ordenarlos, a transcribirlos y a escanearlos para hacer fichas de cada uno de ellos, con el objetivo de trazar su genealogía familiar, llegando a remontarse hasta mediados del siglo XVII. Con toda esta información en su poder, contactó con Javier Bel para poner en marcha la idea de elaborar una publicación donde se recogiera el texto y el facsímil del dance. Ambos consideraron que este tema era muy específico, muy de la cultura local, y que era necesario darlo a conocer a todo el pueblo con el fin de recuperar esta tradición en un futuro para que se pueda representar y bailar.
Estos dos años de trabajo en la publicación han dado como fruto el libro "El dance de La cañada de Verich en honor a la Virgen del Pilar (1855)", que se presentará el próximo 3 de agosto en la Semana Cultural de la localidad. En esta obra han colaborado expertos como el vinazayo Eliseo Serrano, vicerrector de Cultura y Patrimonio de la Universidad de Zaragoza, y Mario Gros y Jesús Rubio, profesores del Departamento de Folklore de la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza. Eliseo Serrano ha realizado el prólogo de la introducción del libro, un contexto histórico de cómo se produce el fenómeno de los dances en la España de la era Moderna y Mario Gross ha llevado a cabo un estudio de estos bailes en Aragón. En este análisis se afirma que se tienen conocimientos de más de 300 de ellos, aunque en la actualidad se conservan solo unos 100 porque el resto han perdido su ejecución. En pueblos del Bajo Martín como Urrea de Gaén o Albalate del Arzobispo se han recuperado recientemente. Además, en el libro se incluye un artículo de Jesús Rubio en el que se detalla cómo se bailan estos dances que se han recuperado.
Un legado que renace con ilusión
En estos últimos 30 años ha habido un movimiento en Aragón de recuperación de la cultura popular, y una parte se ha centrado en los bailes tradicionales que se habían dejado de bailar desde principios del siglo XX. Desde la Cañada de Verich, Paco Vallés confía en poder recuperar el dance: "Nuestro planteamiento es, en primer lugar, dar a conocer que aquí hubo un dance porque se ha rescatado un documento histórico, y a partir de entonces, si realmente hay interés y hay gente que esté dispuesta a revivirlo, se necesitará el trabajo de un grupo de gente que lo baile y que lo represente".
A pesar de que ha habido detalles del baile que no han encontrado, la idea era publicar lo que tenían: la transcripción y el facsímil, el documento original escaneado en la última parte del libro. "Es un proyecto que a mí me ha hecho mucha ilusión y en el que he trabajado muy a gusto y desinteresadamente, como todos los que hemos participado, además de que estoy muy alegre por haber podido aportar algo a la cultura y a la tradición de mi pueblo", concluye Paco Vallés.









